19 de agosto de 2015 10:53 AM
Imprimir

A divertirse antes de que explote todo: el 27% de las divisas generadas por el campo se usaron para pagar viajes al exterior

Datos oficiales del primer semestre de 2015

Argentina está de joda. Por el retraso cambiario las industrias generadoras de divisas están quebrando, reduciendo personal y ajustando costos. La contrapartida de ese fenómeno es una pérdida monumental de recursos por turistas que aprovechan el dólar barato para viajar al exterior.

 

La actual política económica promovió en el primer semestre de 2015 un déficit turístico de 3646 millones de dólares (M/u$s). Se trata de una cifra equivalente al 27% del superávit cambiario generado por la agroindustria argentina en el mismo período.

 

En enero-junio de 2015 el ingreso neto de divisas (cobros por exportaciones – pagos por importaciones – utilidades giradas al exterior) generado por los sectores “oleaginosos y cereales” y “otras actividades primarias” fue de 13.497 M/u$s versus 14.848 M/u$s en el mismo período de 2014.

 

Gracias a un clima benigno o la mano de Dios –como se prefiera según el caso– este año la Argentina logró una cosecha récord histórica de soja, porque, con el derrumbe de precios FOB registrado por la oleaginosa, una cosecha “normal” hubiese generado un perjuicio cambiario grave.

 

En segundo lugar se ubicó el sector “alimentos, bebidas y tabaco” con 2600 M/u$s ingresados en el primer semestre de este año versus 2858 M/u$s en el mismo período de 2014.

 

El tercer lugar del ranking fue para el sector minero con divisas netas ingresadas por 2033 M/u$s y el cuarto para “servicios empresariales, profesionales y técnicos” (que comprende asesoramiento jurídico, contable, publicidades, programación y un largo etcétera) con ingresos netos por 895 M/u$s. Los datos corresponden al último Balance Cambiario publicado por el Banco Central de la República Argentina (ver gráfico).

 

Los demás grandes sectores de la economía argentina consumen muchísimos más dólares de los que generan y son “subsidiados”, en términos cambiarios, por el sector agroindustrial.

Si bien muchos sectores consumidores de divisas –como el de la industria química o automotriz– vienen realizando un importante ajuste cambiario, otros –como el de maquinarias y equipos– siguen aprovechando el dólar barato para abastecerse de tecnología (que eventualmente será casi inaccesible si se produce una mega-devaluación).

 

Por la caída del valor internacional del petróleo el consumo de divisas generado por la importación de ese recurso se redujo de manera considerable: un déficit de 1692 M/u$s en los primeros seis meses de 2015 versus 2903 M/u$s en enero-junio de 2014.

 

A diferencia del año pasado, cuando las autoridades económicas del gobierno nacional flexibilizaron la posibilidad de girar utilidades al exterior, en lo que va de 2015 volvieron a aplicar un cepo total al sector privado (que debe invertir obligatoriamente los excedentes en el mercado local para evitar que su capital se licúe con la inflación).

Fuente:

Publicidad