27 de agosto de 2015 12:09 PM
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La compañías cárnicas globales siguen de fiesta: con o sin crisis la clase media emergente quiere seguir consumiendo proteínas animales

La contrapartida del descenso del precio de los granos y los recursos energéticos

Se acabó la era de los commodities. En el último año los principales índices internacionales de materias primas perdieron más de un 30% de su valor.

 

Pero, con el surgimiento de una nueva clase media global en Asia, África y Medio Oriente, el consumo de proteínas animales no para de crecer. Y si a eso le añadimos insumos (granos) y costos logísticos (fletes) más baratos, entonces tenemos una gran oportunidad de negocios en la industria cárnica.

 

Tal fenómeno se refleja en el valor bursátil de muchas empresas globales dedicadas a elaborar productos cárnicos. En la cima del ranking se ubica la compañía estadounidense Hormel Foods: en el último año las acciones de esta empresa subieron más de un 22% en el New York Stock Exchange (y más del 40% en los últimos dos años).

 

La acción de Tyson Foods (compañía que también cotiza en el New York Stock Exchange) creció 9% durante el último año y 29% en los dos últimos años.

 

La avícola estadounidense Pilgrim’s Pride Corp –controlada por la brasileña JBS y cotizante en el Nasdaq– en el último año perdió más de un 17% luego de registrar una suba fenomenal hasta comienzos de 2015 (en los últimos dos años la acción de esta empresa acumula una suba del 21%).

 

En el Toronto Stock Exchange, la acción de la compañía procesadora de carne aviar y porcina Maple Leaf Foods creció en el último año más de un 9%. ¡Y un 50% en los últimos dos años!

 

En el mercado brasileño BM&F Bovespa las acciones de dos de las principales compañías cárnicas también la rompieron en el último año: JBS subió un 37% y Brasil Foods un 16% (en un mercado una inflación anual del 9,5%). La excepción es Marfrig que en el último año registró una caída del 12%.

 

Más allá de las particularidades de cada compañía, esta claro que aquellos inversores que, previendo un derrumbe del precio internacional de los granos, se posicionaron en una “canasta” de acciones de industrias cárnicas lograron hacer grandes diferencias.

 

En términos de política económica, si bien un derrumbe del precio de los granos es una mala noticia para las naciones exportadoras de commodities agrícolas, el hecho de disponer de una sólida industria cárnica contribuye a compensar tal fenómeno. Es el caso de EE.UU., Canadá y Brasil.

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