17 de octubre de 2010 12:32 PM
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La verdura no tiene cura

Productos como lechuga, rúcula o achicoria no cuentan con fitosanitarios habilitados por Senasa y deben tratarse con otros que no están permitidos para esos fines. Urgente reclamo a las autoridades nacionales de la Cadena Frutihortícola santafesina.

Muchas de las verduras que se cultivan en el cinturón frutihortícola que rodea la capital provincial, al igual que en el resto de las zonas productoras del país, carecen de productos habilitados para tratarlas contra plagas o enfermedades y los quinteros no tienen más remedio que utilizar químicos no aprobados. Ese fue uno de los puntos más importantes tratados durante la reciente reunión del Consejo Económico de la Cadena Frutihortícola, celebrada el pasado 7 del corriente en el Ministerio de la Producción, presidida por el titular de la cartera, Juan José Bertero.El tema es particularmente preocupante para los productores, ya que los organismos sanitarios que realizan controles de residuos en los productos de venta al público, sobre todo la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal), podrían sancionarlos de hallar rastros de químicos no permitidos por el Senasa para una determinada variedad de verdura. Asimismo, esta situación atenta contra las aspiraciones de la provincia de implementar Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) en la zona de quintas para evitar riesgos a la salud y el medioambiente: en resumen, no pueden establecerse protocolos de uso responsable de productos químicos que ni siquiera habilitados.El tema preocupa desde hace tiempo y ha llevado a los integrantes de la Cadena Frutihortícola (productores, asesores, técnicos y a los mercados concentradores) a reunirse con las autoridades locales del Senasa, quienes han reconocido la existencia del problema y comprometieron su apoyo para gestionar una resolución a nivel nacional. Ahora se espera que funcionarios de Buenos Aires lleguen a Santa Fe para escuchar el reclamo de boca de los interesados.Desde la Cadena señalan que hay una razón económica para explicar la inexistencia de productos fitosanitarios específicos inscriptos para, por ejemplo, achicoria, rúcula o perejil. Y es que, al ser producciones intensivas con bajos volúmenes de demanda por parte de los productores, a los fabricantes les resulta antieconómico llevar adelante los costosos procedimientos de habilitación, que implican ensayos a campo durante al menos dos años en distintos lugares del país.La Comisión Federal Fitosanitaria, instancia que reúne a las autoridades de sanidad vegetal de todas las provincias, realizó un sondeo entre las regiones productoras para determinar qué hortalizas debieran ser consideradas y cuales productos debieran habilitarse. Esa información se trasladó a la Dirección de Agroquímicos, Productos Farmacéuticos y Veterinarios del Senasa, donde elaboraron un proyecto que contempla la autorización de 10 productos fitosanitarios para coliflor, brócoli, lechuga, acelga y espinaca. El costo del trámite, hace más de un año y medio, era de $400.000.Para resolver el dilema de manera expeditiva los integrantes de la Cadena piensan en dos posibilidades. Una consiste en solicitarle al Estado Nacional que subsidie el proceso de autorización de los agroquímicos necesarios. Y la otra es que se habiliten directamente los mismos productos que ya están probados y autorizados en países líderes en la materia como Japón, Canadá o EE.UU. 
 Esperando al MinistroEsta semana, desde la Sociedad de Quinteros anunciaron que firmarían el convenio con la Nación por medio del cual recibirán $2 millones para repartir media sombra entre los productores asociados. El miércoles 13 hubo un acto en Casa Rosada en el que la presidente, Cristina Fernández, distribuyó fondos del Programa de Agricultura Periurbana entre los municipios beneficiados. Los quinteros santafesinos supusieron que se volverían con el dinero prometido, pero se desayunaron de que primero tendrían que firmar un convenio con el Ministerio de la Producción de Santa Fe, para que luego el trámite continúe en Capital Federal con la firma del titular del Ministerio de Agricultura, Julián Domínguez, y del INTA, Carlos Casamiquella. Los productores santafesinos afirman que el expediente está aprobado en la cartera agrícola nacional y que sólo resta que la firma de Bertero de inicio al trámite final.

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