20 de octubre de 2010 07:09 AM
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Fruticultores piden transparencia comercial

El vicepresidente de la comisión de Agricultura Rubén Sciutto recibió a funcionarios de la provincia de Río Negro y productores del alto valle de esa provincia y Neuquén. Sobre el final se sumó Ricardo Buryaile. Piden una legislación nacional para transparentar el comercio regional.

En el Alto Valle de Río Negro y Neuquén la preocupación de los productores de peras y manzanas crece día a día. La principal inquietud de los fruticultores es que a la hora de entregar su producción la incertidumbre sobre el precio que recibirán es total.Pese a que existe una ley provincial de transparencia comercial para la fruta donde se prevén contratos de compraventa, su aplicación es de índole voluntaria con incentivos "insuficientes" para lograr una adhesión del mercado a esa modalidad sin la cual el productor se dice perjudicado. Aún cuando la legislación local aplica un pequeño castigo para quienes comercializan la fruta por fuera de esos contratos, la situación del mercado hace que sea preferible para el comprador someterse al castigo y no comprometerse a un contrato que le generaría obligaciones que prefiere eludir para ejercer una posición dominante en la comercialización sin ataduras contractuales.Con esas y otras argumentaciones a la mano el Ministro de la Producción de Río Negro, Juan Acatino, y una decena de representantes de la Federación de Productores de Río Negro y Neuquén, encabezados por su presidente Manuel Mendoza, fueron recibidos este martes por el legislador fueguino Rubén Sciutto y varios compañeros de su bloque (FpV) integrantes de la comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados de la Nación.La situación actual por la que atraviesan los fruticultores hace que el manto de incertidumbre sobre la comercialización cubra "la forma y fecha de pago, la clasificación de la calidad de la producción entregada" por parte de un puñado de compradores de la industria y la exportación.En esa situación hay unos 3.000 productores del alto Valle, donde la concentración no difiere de otras cadenas productivas. Apenas "100 productores equiparan el volumen de esos 3.000" y la variable de ajuste que aplica el comprador es siempre en el precio de la fruta, explicaron los productores."Esto mismo pasa con la uva", apuntó el diputado sanjuanino Ruperto Godoy. "No es muy distinto a lo que sucede con el té, la yerba mate, y el sector forestal", agregó también el legislador misionero Alex Ziegler, durante la reunión en la que estuvo presente El Enfiteuta.Los comentarios dispararon la necesidad de una legislación nacional que contemple a la producción regional ante la concentración de la demanda extensible a casi todas las economías regionales. Cuando se habla del campo "las preocupaciones solamente pasan por la soja, el trigo y la ganadería", remarcó el riojano Paredes Urquiza, para señalar que poco y nada se discute sobre las producciones de las provincias extrapampeanas.A su turno el Ministro de la producción de Río Negro, recordó que con la eliminación de los reembolsos a los embarques desde puertos patagónicos (10%) la competitividad de la región cedió en unos 46 millones de dólares. "Tenemos la mejor pera del mundo, pero la vendemos mal", señaló Mendoza titular de la Federación. "Necesitamos una ley nacional", agregó, que fomente en forma obligatoria la comercialización a partir de un contrato que de certidumbre y transparencia a los productores tanto en materia de precio como de calidad del producto sometido al arbitrio del comprador.Sciutto, vicepresidente de la comisión de Agricultura de la Cámara baja, se comprometió con los visitantes a encarar el tema desde el bloque oficialista en coordinación con el Ministerio de Agricultura y otras carteras del Ejecutivo. Precisamente el Ministerio de Economía iniciará un estudio pormenorizado "para evaluar la competitividad del sector frutícola" explicó Acatino tras una reunión con funcionarios del Palacio de Hacienda que conduce Amado Boudou.Entre peras y manzanas las exportaciones alcanzan el 60% de la producción por un valor de unos 600 millones de dólares que se destinan a más de 60 países del mundo. Sin embargo, "los productores viven en una situación de crisis permanente a pesar de las ayudas del Estado", explicó Mendoza. Al final de la reunión se hizo presente el titular de la comisión de Agricultura, Ricardo Buryaile, quien se comprometió a estudiar el tema planteado por los productores. Lo que quedó claro fue que al menos en el bloque oficialista la necesidad de regular la comercialización de fruta en el Alto Valle es aplicable a todas las producciones regionales.

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