13 de noviembre de 2010 07:48 AM
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Preocupa una plaga devastadora de citrus

El HLB, si bien no llegó al país, está en Brasil; provoca la muerte de la planta; instrumentan medidas preventivas.

Crece la preocupación entre los productores citrícolas argentinos por una nueva enfermedad devastadora en las plantas, que si bien no ha ingresado en el país, ya está presente en Brasil. Se trata del huanglongbing (conocida como el HLB), una enfermedad originada en Asia que es producida por una bacteria que afecta a todas las especies cítricas y puede llevar a la destrucción total de los montes frutales, y a la que hasta el momento, a pesar de las investigaciones que se realizan en los países productores, todavía no se ha conseguido controlar. "El HLB no tiene cura y mata los árboles", dijo a LA NACION Enzo Norberto Rita, presidente de la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), entidad que agrupa a los productores del noroeste y nordeste argentino (NOA y NEA) y de la provincia de Buenos Aires que exportan el 95 por ciento de las frutas cítricas frescas de la Argentina. Esta amenaza fitosanitaria recae sobre un sector de la economía nacional cuya importancia se puede medir en la magnitud de sus exportaciones: más de mil millones de dólares al año entre fruta fresca y sus derivados industriales (aceites esenciales, jugos concentrados y cáscara deshidratada). Es, además, un sector que, en plena cosecha, da ocupación a unas 100.000 personas. Esta campaña, la Argentina produjo dos millones de toneladas de cítricos (900.000 de limones, 700.000 de naranjas, 300.000 de mandarinas y 100.000 de pomelos) y exportó unas 450.000 toneladas. Cabe aclarar que en 2010 la producción de limón cayó por la sequía. En 2009 había llegado a 1.200.000 toneladas. La Argentina es el mayor productor mundial de limones. La inquietud de los citricultores locales es que, si bien el país está libre de esta enfermedad, está presente en los Estados Unidos, Costa Rica, Belice, México y Brasil. "Que esté en Brasil nos preocupa por la cercanía; por eso estamos realizando campañas de concientización en la población", explicó Rita. Agregó el ejecutivo que "se están haciendo campañas de prevención en las zona limítrofes del país y se dictan cursos a personal de la Gendarmería Nacional y de la Aduana, entre otras acciones". En ese contexto, explicó que la Argentina tiene el Programa Nacional de Prevención del HLB de la ex Secretaría de Agricultura (hoy Ministerio), que resolvió el año último a través de la Unidad de Coordinación Interinstitucional (UCI) la emergencia fitosanitaria. Es así como la Asociación Fitosanitaria del Noroeste Argentino (Afinoa), como integrante de la UCI, recomendó a la población no introducir al país plantas ni yemas, ni frutos cítricos; adquirir sólo plantines de sanidad controlada y producidos en viveros certificados; evitar el contrabando de especies vegetales; no adornar calles, veredas ni jardines con mirto o jazmín árabe porque el insecto vector se multiplica también en estas plantas y, por último, controlar el insecto vector. "Sobre todo hay que tener cuidado en las fronteras terrestres, que son muy grandes", agregó Rita, quien también es presidente de Afinoa. Demoras en los embarques Por otra parte, Rita señaló que la campaña "arrancó bien" con buenos precios y volúmenes de producción y exportación, pero luego se suscitó un inconveniente en este último aspecto. "Muchos embarques de fruta fresca, especialmente limones, están llegando con demoras a destino, fundamentalmente a España, lo que está provocando un perjuicio por unos cinco millones de dólares", señaló el directivo. "Nuestros clientes se quejan de que la mercadería que debió haber llegado en septiembre, arribó en octubre y se superpuso con la cosecha local y la de Turquía", dijo Rita, quien aclaró que están pidiendo explicaciones a las compañías navieras, porque los barcos salieron "en fecha" desde Buenos Aires. Según Federcitrus este año la Argentina exportó unas 450.000 toneladas de cítricos frescos. Rusia, Holanda, Italia y España son los principales mercados. "En principio, según las navieras, hubo problemas cuando los barcos llegaron a Brasil, pero no ampliaron detalles. La cuestión es que nos perjudicaron en mucho dinero, estamos hablando de 4 o 5 millones de dólares", dijo Rita.

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