16 de noviembre de 2010 08:52 AM
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La gran prueba de las cerezas

El 53 por ciento de crecimiento en la producción desafiará la capacidad de procesamiento y comercialización de las empresas del rubro.

La lluvia primaveral que se vivió en la zona central pudo ser motivo de alegría para algunos, pero para los productores de cerezas fue ver materializada la peor pesadilla. La intensidad y la extensión de las precipitaciones hicieron temer lo peor. Fue una sensación de acabo de mundo la que sintieron mientras veían caer el agua sobre la fruta lista para ser cosechada; es decir, en el peor momento en que podía ocurrir algo así, porque si el fruto absorbe mucha agua se parte, lo mismo que por efecto del sol, si está húmeda.Pero con el transcurrir de las horas las aprensiones se disiparon, tal como las nubes cargadas. Cálculos preliminares señalan que se perdió el 20% de la producción de las variedades tempranas por partiduras y caída, pero que el impacto será casi imperceptible en el balance final. En IQonsulting coinciden en que la lluvia afectó a variedades como brooks y royaldown."A todo reventar se perderán unas 80 mil cajas, lo que a nivel país no es nada", explica Hernán Garcés, dueño de Agrícola Garcés, ubicada en la Sexta Región.Incluso hubo algunos previsores que invirtieron en cubiertas para tener a sus árboles "bajo techo", lo que les permitió salvarse.Hasta ahí llegó la inquietud por el clima, pero en esta temporada que comienza para la cereza, el negocio se juega una preocupación mayor. Se espera un gran crecimiento productivo que, a pesar de la lluvia, sigue en pie, lo que plantea numerosos desafíos para un sector que en los últimos años ha crecido en forma sostenida y que en la última campaña vivió momentos de gloria con precios nunca antes vistos y que necesita tratar de mantener.Las nuevas estimaciones hicieron bajar el crecimiento productivo esperado desde 60% a 53,4% más que en la temporada anterior, lo que equivale a procesar 50 mil toneladas, o 10 millones de cajas, según cifras de IQonsulting, lo que plantea dudas respecto de si la industria está preparada para este salto productivo.Chile se convirtió en el mayor productor de la región y también número uno entre los exportadores del hemisferio sur, el tema es que, el explosivo crecimiento no ha ido acompañado, según algunos expertos, del desarrollo del resto de la cadena. Hay avances, pero también se detectan algunos flancos descubiertos.Las más de cincuenta mil toneladas que necesitan ser cosechadas, embaladas, transportadas y embarcadas en las próximas semanas, no son poca cosa. Además, la corta temporada de la cereza implica sacar un gran volumen en poco tiempo, con peaks que pueden superar el millón de cajas en una semana. Así, por estos días se pone a prueba la infraestructura, la operatividad de las cosechas y el transporte de las cerezas.El fantasma del pasadoLa temporada 2007-2008, tal como la actual, fue de gran producción. Sin embargo, en ese entonces no todos estaban preparados para ese gran salto en volumen. Mucha fruta tuvo que ser trasladada a grandes distancias para su procesamiento, en el camino se deterioró y muchos perdieron parte importante de su cosecha, no porque no hubiese demanda sino porque no había cómo procesar.Eso es justamente lo que los expertos temen que vuelva a ocurrir, que se repitan problemas de distribución y de disponibilidad de infraestructura."Los productores y exportadoras con visión, se han preparado a partir del problema de sobreproducción que nos afectó hace tres temporadas. Sin embargo, la disponibilidad de plantas de embalaje modernas es aún una limitante para un proceso de poscosecha eficiente", sostiene Gamalier Lemus, investigador del Instituto de Investigaciones Agropecuarias, Inia, experto en carozos.La situación podría pasar de amarillo a rojo en la primera semana de diciembre, período en el que se sitúa el peak productivo."Si llega fruta con problemas de condición y de pequeños calibres, la situación podría hacer colapsar las plantas", indica Hernán Garcés, de Agrícola Garcés, una de las grandes en el rubro cerecero del país, con una participación de mercado de alrededor de 16%.Está por verse si se aprendió o no la lección de hace tres temporadas.¿Hay capacidad de proceso?Los productores que invirtieron y tomaron precauciones en 2007-2008 no han podido ver los resultados de sus inversiones, porque las últimas temporadas han venido más bajas en volumen que lo esperado. Es ahora, en las próximas semanas, cuando se sabrá la verdad de cómo está la capacidad de procesar.Algunos expertos anticipan que podría haber dificultades."Hasta el momento, no se ve que la capacidad de proceso instalada haya tenido la misma capacidad de reacción que en lo referente a producción", considera Edgardo Lobos, investigador de la consultora International Quality Control.En el caso eventual de que colapsen los procesos, los más castigados serían los huertos cargados con calibres menores, entre 22 y 24."Hay que tratar de regular las cargas y lograr calibres de 24 o 26 hacia arriba, para evitar problemas como que se prioricen, en caso de escasez de infraestructura, las producciones de mayor calibre. Eso no es fácil en el caso del pequeño productor", indica Pedro Pizarro, productor de la Sociedad Agrícola de Pisalba. Se refiere al peor de los escenarios, en el que, para acomodar las capacidades, habría que sacrificar una parte de la fruta.Pero no todos tienen esa visión. También hay quienes resaltan los avances realizados y revelan que los problemas podrían ir por otro lado."Desde mi perspectiva no va a haber problemas de procesos, pero sí podría complicarse la comercialización en el período peak", puntualiza Isabel Quiroz, directora ejecutiva de IQonsulting.Más dificultadesOtro reto tiene que ver con cómo comercializar los millones de cajas extras de esta temporada."Hay capacidad de consumo, pero dado que los envíos están concentrados en pocas semanas, eso puede generar problemas de distribución. Mercados como China han crecido explosivamente, pero son millones de cajas que no son simples de ingresar. Además, Europa y Estados Unidos están con una demanda más bien contraída", explica Quiroz.Otra amenaza es la falta de mano de obra. El crecimiento del país que este año se empinará en torno al 6%, hace que muchos sectores como minería, construcción y servicios estén peleando codo a codo por captar mano de obra. Eso puede ser una complicación, en especial en época peak."Podemos vender a todos los mercados, pero hay que contar con gente para poder hacer eso", sostiene Garcés.El alza en los fletes aéreos es otra preocupación del sector. Éstos subieron entre 8% y 10% respecto de la temporada pasada, según la consultora IQonsulting. Esto es un balde agua fría para Argentina que exporta del orden del 75% de su producción por vía aérea. En Chile, el impacto debiera ser menor, porque los envíos por avión bordean sólo el 20% y el bajo precio del dólar juega a favor; pero aun así los expertos llaman a programarse para enfrentar costos y disponibilidad en forma más expedita."Tenemos limitantes en el espacio aéreo, por eso hay que cumplir los programas para no salir perdiendo", sostiene Garcés.Los desafíos de esta temporada son sólo el principio. La superficie de cerezos va a seguir creciendo. Según estimaciones de la consultora International Quality Control, alrededor de la mitad de la superficie actual de cerezos corresponde a plantas de menos de seis o siete años; es decir, que no han entrado o están recién  partiendo en producción. Así, el 53% de incremento productivo de este año es sólo la partida. Soluciones de los expertos Crear un Comité. La Asociación de Exportadores anunció la creación de un comité, pero no se ha materializado.Ajustar el formato de comercialización, considerando las características particulares de las especies.Más estudios. Por ejemplo, el Comité de Arándanos determinó la cantidad de familias de EE.UU. que compran un pote de arándanos a la semana. Información como ésta ayudaría a llegar en forma más asertiva a los mercados.Promoción. En especial en las semanas peak, para facilitar la entrada de la cereza en los mercados más importantes.Organización. Cada eslabón debe hacer su trabajo. Los puertos deben ser expeditos, debe haber disponibilidad aérea, los productores generar fruta con buen calibre y los inversionistas levantar plantas de proceso, todos con la misma lógica.Cerezas en el mundo Según el Departamento de Agricultura de EE.UU., esta temporada bajó 11% la producción de cerezas en el hemisferio norte. Lo contrario se vive en América del Sur, donde se proyecta que Argentina incremente su volumen 30% y Chile 53%. Según cifras 2010 de IQonsulting, el país tiene gran potencial en China (con una participación de 42%), en Estados Unidos y Canadá (34%), en Europa (15%) y Latinoamérica (9%). Esta temporada, los precios de apertura para cerezas en Estados Unidos debieran ser muy similares a los pasados, es decir, bordearían los US$ 50 o US$ 52 por caja.Más valor para la fruta "Proyectamos para este año del orden de 10,7 millones de cajas. Es un repunte significativo, pero hay mercado. Destaca el Lejano Oriente y en particular China, donde la fruta es muy apetecida porque llega poco antes de su año nuevo (en febrero) y es considerada un producto especial, fino y distinguido. Nuestra tarea es darle mayor valor, por ejemplo, invirtiendo más en el envasado. Hay un sinnúmero de ideas que podrían hacer más atractivo el producto", sostiene Manuel José Alcaíno, presidente de Decofrut.

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