23 de noviembre de 2010 13:08 PM
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Una innovación que hace frente al dólar

Sistema nacido en EE.UU. apunta a optimizar en forma consensuada las labores. La experiencia en Chile demuestra que permite mejorar hasta en 25% la productividad..

Con el dólar hace ya rato estacionado bajo la barrera de los 500 pesos, la agricultura, está en zona de riesgo. Con poco que esperar en materia de políticas para apuntar a un valor más competitivo de la divisa, la mirada se vuelve al interior de la empresa agrícola. ¿Queda algo por hacer para mejorar la competitividad?La respuesta es sí. Sobre todo si, en la fruticultura, la mano de obra es el componente más gravitante de los costos, como ocurre con la uva que representa entre el 65 y 70% de los valores de producción. El problema es que ésta se paga en pesos, mientras los retornos son en dólares. Y, en los demás rubros agrícolas el impacto es similar. Disminuir esos costos es la alternativa, pero no es fácil."Se requiere esforzarnos mucho para lograr una mayor productividad, especialmente cuando la automatización es prácticamente imposible en algunos rubros, como la uva", señala Ronald Bown, presidente de la Asociación de Exportadores, Asoex.En la desesperación por sobrevivir, la creatividad a veces adquiere nueva fuerza y aparecen fórmulas como el Sistema de Medición y Avance de la Productividad, Simapro, que a través de sumar mejorías en los procesos, permite aumentos de hasta 25% en productividad."Las empresas consiguen una disminución en las jornadas hombre para producir incluso más de lo que se hacía antes y este incremento productivo es absolutamente importante para la empresa", señala Bown.Pero hay resultados extra que también son bienvenidos. Se ha documentado una disminución en la accidentabilidad, también el personal gana más, mejora el clima laboral y lo que es más valorado por la empresa, se produce una fidelización del trabajador, que por ser temporal de por sí, cambia constantemente de empleador. Fidelizarlo implica bajar costos pues se cuenta con un trabajador ya capacitado y eficiente, en lugar de tener que entrenar a uno nuevo cada vez."Es el diálogo social en acción. Es una innovación que impulsa el aprendizaje de saberes entre la gerencia, mandos medios y el personal operativo, con compromisos para mejorar la productividad, las condiciones de trabajo y la equidad. Simapro se basa en comunicar problemas y soluciones de abajo hacia arriba y viceversa en la organización, con procesos de reflexión colectiva", señala Rodrigo López, gerente general de Agrocap.Viene del norteEl sistema fue creado en Estados Unidos por un grupo de sicólogos de la Universidad de Texas para la medición de avances en productividad. Posteriormente, se le hicieron ajustes para que se preocupara también de producir incrementos en la productividad. Esto hizo que la Organización Internacional del Trabajo, OIT, lo promoviera, especialmente en México. Después lo ofreció a otras naciones. Fue en ese momento que la Otec Interfases -organismo técnico de capacitación- lo ofreció a varias entidades en Chile. Asoex fue la única que recogió el guante hace cinco años, a través de su Otic Agrocap.Todo partió en 2007 con dos empresas. Al año siguiente se llevó a cabo el proyecto piloto, con financiamiento Corfo y de los programas sociales de Otic Agrocap. En 2009 se amplió la experiencia. Hasta la fecha se han capacitado 2.274 trabajadores de 20 empresas."Lo hemos implementado en forma normal, definitiva y ampliamente en varias empresas, y ya tenemos resultados concretos. Por lo tanto, lo que estamos haciendo ahora es tratando de ampliar su uso", agrega Bown.Al sistema se le han realizado adaptaciones a la realidad chilena, como capacitar previamente a los trabajadores con las guías de autoformación y evaluación por competencias antes de implementarlo."En la práctica consiste en que la alta gerencia define los objetivos estratégicos que se desean alcanzar, estos se traducen en indicadores de logro, diariamente éstos se miden y semanalmente se reúne el jefe con su grupo para analizar los indicadores y proponer mejoras para alcanzarlos", señala LópezLos resultados se mostrarán el 30 de noviembre en el seminario de Asoex: "Experiencias concretas para combatir el efecto del dólar", que se realizará en el hotel Marriott."Hay muchas evidencias de que se producen leves mejorías que se van sumando. Por ejemplo, algo muy básico: se cambia el sistema para que al operario la caja le llegue de frente y no por detrás, o si viene por la izquierda, que sea por la derecha; es decir, que el movimiento para llenarla se facilite. Ahí se va ganando tiempo. Es tan simple como eso", señala el presidente de Asoex.Lo destacable del sistema es que en el caso de Chile ha sido implementado ciento por ciento por el sector privado, lo que a juicio de los exportadores expresa la poca importancia que las autoridades le han dado al tema de la baja en productividad.La situación podría cambiar."Lo planteamos al Consejo Nacional para la Innovación para que lo evalúen. Incluso la Corfo podría asumirlo como proyecto país para recuperar lo que hemos perdido en productividad", dice el dirigente. Los otros impactos En las empresas piloto los accidentes disminuyeron 49% y los días perdidos 35%,aumentó la productividad con valores que van desde 15,2% a 25%. La mejora más significativa fue en "calidad" (39,6%) que tiene impacto directo en los costos de producción, al disminuir el reproceso, así como en los precios de venta.Las personas se autogestionan. En algunas unidades se logró sustituir a los supervisores de las cuadrillas Simapro en el huerto por equipos autogestionados, con el compromiso de mayor pago por caja cosechada contra cero objeción de control de calidad, y eso fue totalmente logrado.La experiencia chilena Se producen pequeños mejoramientos que sumados permiten una gran aumento productivo. Por ejemplo, mayor número de cajas cosechadas o embaladas, racimos arreglados y plantas podadas, por persona y por jornada. Disminución de tiempos perdidos en cosecha y packing. Baja en los rechazos en control de calidad. Disminución de accidentes laborales. Mejora en el ambiente laboral.Más de 200 propuestas de perfeccionamiento han generado los trabajadores: carritos móviles para distribuir agua en el huerto; rieles aéreos para movilizar cajas más rápido; sistema de repuestos en packing automatizados. Fundas para las tijeras fabricadas con material reciclado; distribución de cajas cosecheras por parte del supervisor, lo que evita asaltos al coloso; y mejora en el proceso de entrega de materiales en packing que disminuye tiempos muertos.Cambio de mentalidad "Queremos, independiente de que si se aplica o no el sistema, cambiar radicalmente el estatus del trabajador temporero", señala Ronald Bown.

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