12 de octubre de 2015 12:50 PM
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Aseguran que para aprovechar exportación a la U.E. hay que ajustar la recría

En el norte de Entre Ríos un grupo de técnicos explicó cómo mejorar los índices de la cría y ajustar la dieta de la recría con mejores pasturas.

Los índices de preñez en el norte de Entre Ríos y sur de Corrientes están estancados en el 60/70 por ciento, y entre las causas se cuentan muchos problemas tranqueras adentro que dificultan la adopción de tecnologías”. La afirmación corresponde al técnico del INTA Mercedes -Corrientes- Daniel Sampedro, y resume una situación que excede a la región mencionada. Los productores ganaderos viven en estado de adaptación, y las barreras muchas veces son culturales. Por eso, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) insiste con sus jornadas y seminarios en todo el país, que la semana pasada tuvieron sede en la localidad de Feliciano, norte de Entre Ríos, donde disertó Sampedro.

 

 

Entre los factores a considerar, el técnico litoraleño remarcó la alta carga animal que presiona a muchos campos, la falta de un apotreramiento adecuado y la escasez de personal capacitado. Luego, Sampedro aportó algunas claves para comenzar a cambiar la situación. “Valorando el estado corporal de las vacas y realizando diagnósticos de ciclicidad se puede mejorar los índices. El secreto para que las vacas lleguen con un buen estado corporal al parto es destetar temprano”, afirmó.

 

 

Luego agregó que esto implica la adopción de tecnologías de procesos como el servicio estacionado, las pariciones concentradas, el destete en febrero o marzo y el ordenamiento del rodeo.

 

 

Alejo Re, técnico del INTA.

 

 
A su turno, el asesor privado Juan Elizalde aseguró que “hoy la recría es el sistema ganadero más eficiente y sería bueno que todo el que puede la incorpore”. Pero advirtió: “Si queremos aprovechar la cuota de exportación 481 más vale que cambiemos los sistemas de recría, porque ahora están llegando todos los animales pasados de grasa”. Luego explicó que en algunas zonas todavía no se ha encontrado la ración indicada para la recría, y que se suele caer en el error de exceder el porcentaje ideal de granos. “Ojalá que saquen las retenciones al maíz, así el precio se va a 2500 pesos la tonelada y dejamos de ver los errores que se están viendo”, ilustró.

 

 

La producción forrajera, en este contexto, cobra una mayor importancia. Según Elizalde, los campos naturales aportan una ganancia de peso en terneros que no supera los 300 gramos por día, y además no brindan estabilidad productiva. Es por eso que la implantación y el buen manejo de pasturas tiene un lugar central en los esquemas.

 

 

Gonzalo Alvarez Maldonado, presidente del Ipcva.

 

 

“Las pasturas son una excelente herramienta para la recría, que últimamente creció mucho en la región”, afirmó al respecto Alejo Re, técnico del INTA Concepción del Uruguay. “Lo principal es lograr una implantación con un buen stand de plantas, que generen mucha producción y que sean perennes. Para eso son vitales las consideraciones con respecto a la especie.

 

 

En los suelos vertisoles de la zona se usan las variedades templadas que se usan en Buenos Aires, pero el ambiente no es el mismo y hay variedades que se comportan mejor que otras. Tras la implantación, la fertilización puede generar un gran impacto en estos suelos relativamente pobres en fósforo. Con el nitrógeno también podemos incrementar la perennidad de las gramíneas, logrando pasturas de cuatro o cinco años con gran producción”, explicó.

 

 

Por su parte Juan De Battista, también del INTA Concepción del Uruguay, remarcó que una excelente opción para potenciar la producción de pasturas es la integración de estas especies con el arroz, un cultivo central en el Litoral. “El beneficio de la rotación de arroz con la producción forrajera es una mayor sustentabilidad de todo el sistema. La pérdida de materia orgánica es menor, la estructura del suelo mejora y disminuye el requerimiento de fertilización fosforada”, destacó el técnico.

 

 

Juan Elizalde, asesor privado.

 

En el cierre de la jornada, el presidente del Ipcva Gonzalo Alvarez Maldonado, a punto de dejar su cargo, auguró un gran futuro para la ganadería argentina. “Es espectacular: el mundo demanda. Solo necesitamos de la voluntad buena de los políticos que sean elegidos”, concluyó

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