29 de octubre de 2015 12:36 PM
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En Uruguay los terneros dejan de recibir la vacuna antiaftosa en noviembre

La decisión forma parte de un programa de erradicación continental
Los servicios sanitarios del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) confirmaron que Uruguay suprime la vacunación contra la fiebre aftosa de los terneros en noviembre próximo, en un hecho histórico que no ocurre desde la reaparición de la enfermedad en 2001. El hecho se inscribe en un cambio de rumbo hacia la erradicación de la enfermedad en el hemisferio Sur al 2020.
Uruguay y otros países de la región evaluarán dentro de cinco años si están dadas las condiciones para ingresar a la fase de libre sin vacunación. A diferencia de lo que significó la reaparición de la fiebre aftosa en 2000-2001, cuando Uruguay no vacunaba, en esta oportunidad las condiciones para llegar a ese objetivo deberán estar dadas en todos los países de América del Sur, según dijo ayer el director de los Servicios Ganaderos, Francisco Muzio.
El jerarca remarcó la importancia de que en los últimos cuatro años ha evolucionado muy favorablemente la situación regional, que no registra en ese período focos de fiebre aftosa. Se entiende además que la vacunación de noviembre fue indicada al salir de la epidemia de 2001 cuando no existía una memoria inmunitaria en los animales, pero que actualmente no es recomendada por Panaftosa, que es el centro de referencia del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa. Este indica como suficiente la vacunación de todo el rodeo que hace Uruguay en febrero y la revacunación de los animales menores a 2 años en mayo de cada año.
La meta de largo plazo es una medida que se está trabajando en conjunto con los demás países de la región que son muy interdependientes respecto a la ganadería y sus enfermedades. Por ello se inició un camino considerado muy válido con la aprobación la semana pasada de una guía técnica en la reunión de Cosalfa en la ciudad de Cuiabá, capital de Mato Grosso en Brasil, que establece las pautas en esa dirección, dijo Muzio.
La elaboración de esa guía técnica estuvo a cargo de una comisión de Cosalfa que en representación de Uruguay la integra el director de Campañas Sanitarias del MGAP, Edgardo Vitale.
El funcionario explicó que la guía es sumamente exigente de lo que deberían cumplir los países para evitar riegos de una posible reintroducción de la enfermedad. Se incluyen aspectos vinculados a análisis de riesgo, caracterizaciones productivas y de riesgo, análisis de los diferentes sistemas de vigilancia y también de vulnerabilidad de por dónde podría introducirse la enfermedad en caso de no existir la vacunación.
“Todos estos pasos se deberían cumplir antes de tomar una decisión para avanzar hacia el estatus de país libre sin vacunación”, explicó Vitale.
Por otra parte, Muzio resaltó la importancia de la capacitación que se brindará a los nuevos veterinarios con los US$ 2 millones que se ahorrarán por la supresión de la vacunación de noviembre. Estos profesionales no conocen la fiebre aftosa a nivel de campo, lo cual es muy importante para un sistema de vigilancia como se proyecta para el futuro.

Veinte millones de dosis para 2016

El director de Sanidad Animal, Federico Fernández, informó que se habrán de comprar 20 millones de vacunas contra fiebre aftosa para aplicar a todo el rodeo bovino en el período de febrero próximo y a los animales menores de 2 años en mayo de 2016. También en febrero se realizará un estudio serológico para demostrar la inmunidad que tiene la ganadería de Uruguay, lo que se entiende como un control de calidad de la vacunación.
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