29 de octubre de 2015 13:05 PM
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Argentina busca introducir en los planes de estudios el manejo de la big data del agro

CompartiremailFacebookTwitterEl surgimiento de una nueva tecnología aplicada a la agricultura en los último 20 años le permite al productor generar toda una información para decidir el futuro de su negocio. Para esto es necesario la formación de nuevos profesionales capaces no sólo de poder interpretar lo datos sino de conformar todo un sistema integral que […]

El surgimiento de una nueva tecnología aplicada a la agricultura en los último 20 años le permite al productor generar toda una información para decidir el futuro de su negocio. Para esto es necesario la formación de nuevos profesionales capaces no sólo de poder interpretar lo datos sino de conformar todo un sistema integral que permita su administración. Es imprescindible entonces que escuelas técnicas y casas de estudios empiecen a incorporar en sus planes, materias que permitan cubrir una demanda que en un futuro inmediato será altamente rentable.

 

El cambio llegó. Palabras como agricultura por ambientes o agricultura de precisión, forma parte de la dimensión que ha tomado el campo no sólo en la Argentina sino también a nivel mundial. A esto se suman: software, GPS, drones, cámaras multiespectrales o térmicas, inteligencia artificial y demás, todas forman parte de un sistemas de equipamiento que hoy necesita de una mayor mano de obra calificada.

 

Para el coordinador de agricultura de precisión del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) con sede en Manfredi, Andrés Méndez, “la capacitación se debe iniciar por los chicos en la escuelas ya sean técnicas o no. Esto no solo sirve para el agro sino que será importante para entender como se incluye el trabajo en equipos multidisciplinarios”.

 

Un relevamiento sobre técnicos de la industria metalmecánica coincidió en sostener que hace “falta entrenamiento” de los operarios dado que no alcanza con saber manejar un tractor o calibrar una cosechadora sino por el contrario se requiere un conocimiento de electrónica que se aprende con la práctica.

 

Desde lo profesional, hace falta que las universidades -se ve lentamente- tomen las riendas para incorporar materias anuales que prioricen lo técnico con lo práctico. “El sistema agrario actual exige más eficiencia y hoy están las herramientas para hacerlo, pero va a llegar el momento en que se van a generalizar abriendo un mercado de alta demanda”, señaló desde la sede de General Cabrera del INTA, Darío Bonetto.

 

Materias como electrónica y electromecánica son básicas entre los contratistas que permita luego darle al productor un mejor panorama de lo que pasa en su campo. Pero también hace falta que los técnicos se capaciten dado que todavía hay mucha información para interpretar. Se considera que en la actualidad apenas un 40% de los datos relevados se aplica en el campo.

 

Por ende la capacitación constante es muy necesaria y amplia las posibilidades laborales para cualquier usuario y serán necesarias a futuro. El no saber de qué se trataba la agricultura de precisión cuando apenas apareció, hizo que muchos dijeran que sacaría trabajo a las personas que trabajaban del campo y la realidad es que amplio exponencialmente las posibilidades laborales y seguirá creciendo en los próximos años a medida que se necesiten mayor especificidad.

 

Será entonces vital que las empresas colaboren con este nuevo sistema y que se anexen con universidades y organismos públicos en el armado de una demanda que como se dijo empezará a crecer a pasos agigantados.

 

El poder de la información permite entender lo que se quiere producir. Una exigencia que muchos mercados piden: manejo sustentable de los cultivos. La tecnología esta disponible pero hace falta mano de obra que acompañe el crecimiento.

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