17 de enero de 2011 17:31 PM
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Los desafíos que plantea el estatuto del temporero

CHILE : Empresarios y trabajadores firmaron inédita propuesta al Gobierno, que aborda temas sensibles, como los resguardos laborales, las condiciones de trabajo, además de la negociación colectiva. Revista del Campo accedió en exclusiva al documento.

Caminos cortados y enfrentamientos entre temporeros y carabineros en pleno valle de Copiapó. En plena cosecha de la fruta, los trabajadores protestaban por las pésimas condiciones en que una empresa los mantenía, entre las que se encontraban problemas en los pagos y baños indecentes.

Si de algo sirvió el verano caliente de 2007-2008 fue para provocar una inflexión en las relaciones laborales en el agro.

No sólo la opinión pública y los temporeros mostraron su rechazo, sino que también los empresarios frutícolas se dieron cuenta que la situación no daba para más. Fue así que los principales gremios agrícolas, como la Asoex, Fedefruta y, posteriormente la SNA, decidieron avanzar decididamente en las conversaciones con los sindicatos de temporeros y trabajadores agrícolas para promover una reforma radical de las relaciones laborales.

Luego de un par de años de trabajo, las incipientes conversaciones decantaron en el más ambicioso documento salido del sector agrícola en las últimas décadas: el Estatuto del Temporero, una especie de carta de derechos de los trabajadores.

El próximo paso es presentarle el proyecto al Gobierno, que se muestra muy interesado,  para que se plasme en reformas a la legislación laboral.   

Junto a un criterio ético mínimo, las razones de los empresarios agrícolas van por el lado económico. Se propone adaptar las normas legales a la realidad del mundo rural, como la necesidad de horarios más extensos durante la cosecha. Además, los agricultores están conscientes, ante la dificultad para atraer mano de obra y su encarecimiento, que se requiere entregar condiciones de trabajo más atractivas y asegurar la permanencia de los empleados y así darles la capacitación necesaria para aumentar su productividad. 

Cinco años de historia

Aunque la firma del proyecto -en la sede de la SNA- se realizó con apretones de manos, abrazos, brindis y choque de copas, no fue fácil de consensuar. De hecho, detrás del proyecto hay años de discusión.

Los avances partieron con la Mesa Frutícola impulsada por Asoex y Fedefruta, los gremios que agrupan a exportadores y productores, hace alrededor de cinco años. La discusión después siguió avanzando a través de una Comisión Tripartita. Desde entonces tuvo que pasar mucha agua bajo el puente porque  la desconfianza natural entre las partes fue un escollo para materializar las discusiones.

Los empresarios tenían el imaginario de que los trabajadores estaban ideologizados, mientras los temporeros siempre buscaban la quinta pata al gato pensando que, de una u otra forma, la propuesta terminaría perjudicándolos.

El tira y afloja fue tenso. Enrique Mellado, ex temporero y actualmente abogado, fue el encargado de velar por los trabajadores. Héctor Humeres marcó la contraparte empresarial. A paso lento pero seguro, las partes llegaron al acuerdo histórico, que ahora espera la decisión del Gobierno.

Cómo quedan los trabajadores

Aunque sólo en la práctica se podrá apreciar con certeza si el proyecto robustece o no las actuales condiciones de los trabajadores, sus participantes analizan los temas más importantes que se desprenden, la posible ambigüedad de algunas formulaciones y los flancos que podrían dar paso a reinterpretaciones.

* Sueldos y resguardos. El nuevo estatuto anuncia que un trabajador que sume más de 10 meses trabajando dentro de 12 meses ‘presumirá’ que ha sido contratado por una duración indefinida; que las labores quedarán inscritas y controladas por un Registro Público de Trabajadores Agrícolas de Temporada; y recoge la obligatoriedad de devolver los saldos de remuneración a una cuenta personal o al seguro de desempleo.

Dichas propuestas fueron bien acogidas por los firmantes, pero algunos señalan que quedan otros temas pendientes. En la zona norte donde los sueldos son un poco más altos por la competencia con la minería, un temporero altamente calificado puede ganar $500.000 y más. Pero esa no es la regla y sí la excepción.

Un estándar común para los sueldos, reglamentaciones en torno a la indemnización, y un espaldarazo hacia la formalidad en un mundo donde, según cifras de Fedefruta, de los 450 mil trabajadores del sector, 300 mil son temporales, son parte de los temas que quedan en el tintero.

"Hay temas pendientes como la indemnización por término de contrato y años de servicio, pero tenemos acuerdo
y vamos a empezar a desarrollarlos con altura de miras", indica Luis Mayol, presidente de la SNA.

* Condiciones dignas. El proyecto enfatiza que el empleador debe proporcionar las condiciones higiénicas, de alojamiento, climáticas, para preparar alimentos, información suficiente para el manejo y aplicación de plaguicidas y transporte, siempre que haya una distancia de tres kilómetros o más desde la faena al lugar donde aloja el trabajador.

La propuesta es valorada por los participantes, pero consideran que además se pueden dar pasos más allá. Poner explícitamente que hace falta tener un baño químico en una cantidad determinada de metros, que es obligatorio proporcionar agua fresca y bloqueadores y que los centros de labor debieran tener comedores, son parte de las necesidades que lloran  mayor claridad.

Pero también hay puntos aplaudidos. Un tema que hace rato venía cojo eran los subsidios estatales. Por el hecho de trabajar uno o dos meses al año, muchos operarios perdían las ayudas del municipio. El actual proyecto se hace cargo de ello y enfatiza que "no perderán los beneficios".

"Algunos trabajan uno o dos meses y por eso les suspenden los subsidios y es gente que en realidad los necesita. Buscamos resolverlo con el estatuto", explica Juan Carlos Sepúlveda, gerente general de Fedefruta.

* Negociación colectiva. Uno de los puntos mejor evaluados del proyecto es el referente a la negociación colectiva. El estatuto define claramente las bases para realizarla, la cantidad de dirigentes que debe haber por número de trabajadores, así como los temas que pueden resolverse como las horas extraordinarias, distribución de jornadas ordinarias, descansos, remuneraciones, bonos, normas de seguridad e higiene, entre otros.
Hasta ahora se negociaba a partir de la normativa del Código del Trabajo, difícil de extrapolar a las condiciones de los trabajadores temporales del campo. Por eso la propuesta es uno de los logros más significativos del estatuto. "El documento incluye temas como la negociación colectiva con propuestas concretas para resolverla", puntualiza Orlando Contreras, vicepresidente de la Confederación Triunfo Campesino.

* Mujeres sin resguardo.
Los dirigentes coinciden que quizás uno de los puntos que más se echan de menos en el proyecto es el referente a las mujeres temporeras. "Los niños, la infraestructura para cuidarlos mientras las mamás trabajan, la previsión y la maternidad, son temas que deben comenzar a verse", puntualiza Olga Gutiérrez, presidenta de la Unidad Obrero Campesina, UOC, y única mujer que preside una organización sindical del agro en el país.

La capacitación, la educación de calidad en el campo, la formación en competencias laborales y la vulnerabilidad social de los jóvenes temporeros, son parte de los otros temas pendientes que, por ahora, no recoge el estatuto. Eso es por ahora, porque se espera que el trabajo se siga profundizando en las reuniones que los dirigentes seguirán sosteniendo.

"Nos seguimos reuniendo y ya estamos evaluando temas como un contrato de fidelización y nuevas formas de relaciones laborales en el futuro", explica Miguel Canala-Echeverría, gerente general de Asoex.

La ambición es que el proyecto sea el puntapié inicial para la resolución de otros temas, como los beneficios a las mujeres, los problemas sociales y la capacitación y educación rural. Un grupo multifacético En la formulación y firma del proyecto participaron distintos sectores: Asoex, Fedefruta, SNA, Fedeleche, Conf. Triunfo Campesino, UOC, Conagro, la Conf. Nacional Campesina, Fenasicar, Mucech, Frusexta, Vinos de Chile, Exporlac, Fedecarne, la Mesa Frutícola, la Mesa Laboral Agrícola y Faenacar.Artículo por artículoArt. 1°, apoyo al contrato indefinido bajo ciertas condiciones; Art. 2°, registro on line de temporeros; Art. 3°, saldos pendientes directo al bolsillo del trabajador; Art. 4°, higiene, alojamiento, alimentos, condiciones climáticas y resguardo en aplicación de plaguicidas son temas obligatorios; Art. 5°, mantener los subsidios para sectores más vulnerables, pese a trabajar como temporeros; Art. 6°, la remuneración de un temporero será promediada como percibida en un año para beneficios en lo previsional o subsidios; Arts. 7° y 8°, negociación colectiva para múltiples temas; Arts. 9° y 10°, precisiones sobre jornada laboral y cambios al Código del Trabajo.

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