31 de octubre de 2015 11:35 AM
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Desarrollan una aplicación para anticiparse a las crecidas del Paraná

Con la altura del río en Corrientes, la “app” del INTA proyecta hasta dónde llegará la inundación en el Delta. Es un dato clave para el manejo del rodeo

En los últimos tres inviernos, los alertas de crecida en la cuenca del Paraná llevaron a los productores a mover rápidamente la hacienda de las islas y el Delta hacia campos más altos, con importantes costos y con la incertidumbre de no saber exactamente hasta donde llegará el río.

Por eso, un grupo de investigadores del INTA Castelar, con la colaboración de especialistas del Instituto Nacional del Agua (INA), desarrollaron una aplicación para celulares que adelanta la dinámica hídrica en el Delta a partir de la relación entre las inundaciones del pasado y los eventos que se pronostican en la cuenca.

 

Eduardo Flamenco, coordinador de la investigación y técnico del INTA Castelar, explicó que disponer de una cartografía de susceptibilidad hídrica en la región es una herramienta útil para la toma de decisiones en los sectores agropecuario y forestal. “La nueva herramienta todavía se encuentra en etapa de validación”, contó.

 

La aplicación genera un mapa en el que se proyectan las zonas que va a ocupar el repunte del río.

 

 

Cuando termine de ajustarse, la “app” permitirá a los productores conocer las áreas que podrían ser afectadas por el agua en el Delta. Es una información clave porque los productores deben decidir cuando hay un repunte del río si sacan el rodeo de la isla -lo que implica moverlo en barcos jaulas, arrendar campos más altos y comprar forraje- o si lo dejan en los albardones isleños más altos, en los que la hacienda puede aguantar una crecida ordinaria.

 

 

“Este sistema le permite al productor conocer hasta dónde va a llegar el agua en una determinada temporada para, así, planificar actividades tales como el movimiento del ganado, la fecha siembra y la protección de cultivos y áreas forestadas”, aseguró Flamenco.

 

Para desarrollar la aplicación, los investigadores se basaron en la información histórica de los caudales en el puerto de Corrientes, publicados por la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación. Fue a partir de esos datos, que se definieron los escenarios hidrológicos. También se utilizaron una serie de imágenes satelitales de alta resolución correspondientes al período 1980-2010 que permitieron generar máscaras de agua para cada temporada y escenario elegido.

 

“La cartografía se asienta en una base metodológica que, con el paso del tiempo, podremos ampliarla y mejorarla al incorporar más imágenes satelitales”, destacó Flamenco. Esta forma de trabajar permitirá hacer pronósticos para otras regiones de la cuenca del Paraná.

 

En Santa Fe y Entre Ríos hay un millón de cabezas en las islas del Paraná.

 

 

En la actualidad, el equipo del INTA Castelar está trabajando junto a los productores para validar la herramienta, con el objetivo de extenderla a otras áreas de interés agrícola como, por ejemplo, las arroceras de Corrientes.

 

Este mapa de susceptibilidad hídrica permite dar una idea de la distribución espacial de píxeles ocupados por el agua para cada escenario hidrológico. Por medio de esta información combinada con los resultados de pronósticos estacionales de caudales, se pretende brindar una cierta probabilidad de la distribución espacial del agua.

 

Además, la superposición del mapa de susceptibilidad hídrica con las cartas topográficas georeferenciadas de la zona, brinda la posibilidad de estimar el grado de susceptibilidad a inundación o sequía probable para cualquier localización geográfica dentro del sector estudiado.

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