19 de noviembre de 2009 09:46 AM
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Alertan sobre plagas que amenazan la siembra de la soja

Desde la EEA Pergamino del Inta advirtieron sobre la presencia de Grillo subterráneo y Bolillera en algunas zonas pampeanas. Cómo y cuándo controlar para no tener que resembrar. El problema de cortadoras está amainando.

El Sistema de Alerta de Plagas de la EEA Pergamino del Inta, coordinado por el ingeniero agrónomo Nicolás Iannone, emitió un alerta sobre la presencia de Grillo subterráneo y Bolillera.
El profesional alertó a los productores en los siguientes ocurrentes términos: “Hay que estar atentos porque el ‘programa de cortes’ que se viene nos puede traer serias complicaciones. No, no será ni en panamericana ni en rutas, será en la soja. El Grillo ‘la rompe’ de noche y la Bolillera se quiere ‘comer la cancha’. El problema de cortadoras está amainando, pero los cortes por Grillo y Bolillera amenazan la implantación del cultivo”.
En cuanto al Grillo subterráneo desde el Sistema de Alerta ya habían alertado en su momento y efectivamente desde hace una semana en algunas zonas pampeanas el comportamiento del grillo es “intratable”, con consecuencias de resiembra en algunos casos.
“No hay que esperar a tener daños en la soja, ya que podemos saber si el lote necesita o no control de grillo con sólo observar los montículos de tierra sobre la boca de la cueva. Si hubiera mucha broza que dificulte la observación de los montículos, pasar una pala al ras de superficie a fin de descubrir las bocas de sus galerías”, recomendó Nicolás Iannone.
Para su control se debe hacer una aplicación nocturna porque es de noche cuando sale afuera de la cueva, y así se posibilita al insecticida que contacte con la plaga, lográndose de esta manera resultados mucho más rápidos y eficientes.
El profesional remarcó que si el lote de soja estuviera “comprometido” por la existencia de más de 3 montículos o galerías por metro cuadrado, se recomienda hacer la aplicación con un insecticida de comprobada eficacia sobre grillo lo antes posible, o sea en la primera noche posterior a la detección de una alta densidad de montículos, aún si hubiera temperaturas nocturnas por debajo de 14 a 15º C.
Si la densidad de montículos o galerías fuera inferior a la mencionada (con presencia de 2 a 3 cuevas por metro cuadrado) y si no se registran daños de grillo todavía, ante noches frías será posible y conveniente esperar un poco hasta que la temperatura nocturna se incremente mientras la plaga no ocasione daños significativos.

Isoca bolillera
Por su parte la Isoca Bolillera “viene con el cuchillo entre los dientes”, graficó Iannone. También en su momento se había advertido desde la EEA Pergamino que la Bolillera iba a producir daños importantes en arveja, y que posteriormente impactaría en la implantación de soja de primera. La arveja sufrió sus consecuencias y la soja también.
“En estos momentos ya hay presencia de huevos y pequeñas larvas en lotes de soja de algunas zonas pampeanas, situación que tenderá a generalizarse en las próximas dos semanas”, estimó el profesional del Inta Pergamino.
El sur de Córdoba, sur de Santa Fe y centro-oeste y norte de la provincia de Buenos Aires son las primeras regiones que hoy están teniendo presencia de larvas en soja, y probablemente sean las más afectadas por Bolillera de no mediar una adecuada y oportuna intervención, ni tardía ni apresurada.
El ingeniero agrónomo señaló como muy importante, en la medida de lo posible, tratar de no tomar medidas apresuradas de control debido a la presencia de huevos de Bolillera en plántulas de soja (huevos redondeados color blanco cristalino, pequeños pero visibles a la vista y colocados en forma individual en brotes y pecíolos).
“Con la ayuda de una lupa de mano se podrán observar estrías o nervaduras que van de un polo a otro del huevo, esférico y ligeramente achatado en los polos. Si se hiciera el control de las pequeñas larvas de Bolillera en presencia de huevos, muy probablemente en una semana a 10 días se necesitará repetir la aplicación debido al nacimiento de nuevas larvas surgidas de huevos que existían al momento del primer tratamiento de control”, informó Iannone.
Por lo tanto, con larvas y huevos también presentes, el control debiera demorarse hasta observar el inicio de los cortes de brotes, pecíolos y tallos tiernos.
Otra importante cuestión a tener en cuenta, en la medida de lo posible, es la de tratar de usar insecticidas que tengan bajo o mínimo impacto sobre la fauna benéfica. Esta es una herramienta gratuita que necesitamos imperiosamente disponer a fin de no dejar “liberado” el camino a la repetición de situaciones como las experimentadas durante la pasada campaña, caracterizadas por la explosión de generaciones continuas y superpuestas de esta plaga, favorecidas por la falta de enemigos naturales.

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