5 de febrero de 2011 08:52 AM
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El acuerdo salarial era el único camino que consideramos viable

Entrevista: oscar martín, presidente de la cafi : El empresario defendió el incremento acordado con los gremios a cambio de que liberaran las rutas y los galpones y criticó la inacción del gobierno nacional.

La crisis en la fruticultura no muestra mejorías. El aumento de salarios otorgado por los empresarios a los trabajadores, duramente criticado por la Federación de Productores, ayudó a "sortear la coyuntura. Con este acuerdo pudimos poner en marcha la cosecha y para la actividad eso es muy importante", aseguró el presidente de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI), Oscar Martín. Pese a ello, el empresario asegura que en los niveles actuales los salarios son casi imposibles de pagar. A continuación, parte de la entrevista mantenida con Martín. –¿Qué evaluación hace de la crisis del sector? –Hace ya varios meses que venimos observando el deterioro que sufre la actividad. Se conjugan aspectos estructurales y coyunturales. El proceso inflacionario de los últimos años no fue correspondido con la estructura de ingresos de la actividad, que se encuentra atada al dólar. Creo que ése es el principal problema que debemos resolver. –¿A quién se lo plantearon? –Presentamos un estudio que mostraba la pérdida de competitividad a todos los sectores de la actividad, a intendentes, gobernadores y al Ejecutivo nacional. Ahí claramente se podía observar cómo iban evolucionando los costos y los ingresos en la fruticultura y la posición en que nos encontramos hoy. –¿Con quién se reunieron de Nación? –Con el Ministerio de Agricultura, con el de Economía y con el de Trabajo. –¿Qué resultados obtuvieron luego de esas reuniones? –Todo nos indicaba que se estaban estudiando nuestras demandas y que ellas iban a ser canalizadas para dar respuesta a las mismas. Hasta el ministro Boudou se mostró preocupado por la situación del sector. –¿Ahí plantearon la eliminación de las retenciones y la suba de reintegros para la actividad? –Sí, entre otras medidas adicionales para los distintos sectores de la cadena. Pedimos, por ejemplo, ayuda para afrontar las demandas salariales de los gremios. Somos conscientes de que la inflación afecta a los asalariados, pero con la actual estructura de costos el sistema se ve imposibilitado de seguir subiendo salarios sin ayuda. Todo estaba muy bien encaminado. –Vuelvo a la pregunta: ¿qué resultados obtuvieron? –Concretamente, el martes 11 de enero nos citaron a una reunión en el Ministerio de Economía. Nosotros estábamos con muchas expectativas ante los posibles anuncios que se iban a hacer. Lamentablemente allí nos comunicaron que no tendríamos ayuda alguna del gobierno, que la fruticultura seguía siendo rentable, que el aumento salarial iba a ser del 22% y que observaban un deterioro en la cadena de pagos del sistema pero que todavía había margen de rentabilidad. –¿Quién les transmitió todo eso? –El viceministro de Economía Roberto Feletti. –¿Quién estaba junto a Feletti en esa ocasión? –Sus asesores del Ministerio de Economía, funcionarios del Ministerio de Agricultura y técnicos de ambas carteras. –¿Todos funcionarios de Capital Federal? –No, había asesores regionales que, creo, están contratados por la Nación. –¿Quiénes? –Raúl Di Carli y Armando Laureti. –Y ellos, cuando el ministro dijo que la actividad era rentable, ¿qué posición tomaron? –No dijeron nada. El que tenía la voz cantante era Feletti… el resto escuchaba. –¿Y ustedes qué contestaron? –Le comentamos que todos los informes técnicos muestran que no hay rentabilidad. Feletti nos contestó que ellos habían hecho chequeos que mostraban una situación distinta, pero no nos dieron información técnica que avalara lo que decía. Nos llamó la atención la falta de conocimiento con que se manejaba ya que nos hablaba de una incidencia de la mano de obra en la actividad del 30% cuando en realidad es de casi el doble. Realmente estábamos desconcertados. Nos fuimos desairados con esa respuesta. –El Ministerio de Trabajo puso el techo del 22% y ustedes terminaron llevándolo al 26%. ¿Cómo se entiende eso? –Entre el sábado y el domingo acordamos con Uatre y yo personalmente le comuniqué al ministro Tomada nuestra decisión de destrabar el conflicto accediendo al aumento. El error fue del Ministerio de Trabajo, que primero largó una resolución con un aumento de salarios del 26% que se divulgó rápidamente y al otro día la anuló y emitió una nueva resolución con el 22%. Todo fue muy desprolijo y esto fue lo que terminó generando el conflicto, que ni los gobiernos provinciales ni el Ejecutivo nacional pudieron solucionar. –¿No fue un error ceder ante las presiones de los gremios? –No, el conflicto se había ido de las manos. No había posibilidades de cosechar, de guardar la fruta en frío… había mucho en juego. Esto se le comunicó a Tomada y el ministro avaló nuestra decisión porque no podían sostener lo que habían resuelto. –El escenario del 2011 es muy parecido al del año pasado. Con esta falta de firmeza, ¿qué garantías tienen de que los gremios no volverán a extorsionarlos en enero del 2012? –Ninguna, si el Estado no puede garantizar nada. –¿No hay responsabilidad de la CAFI en esto? –Para nada. Era nuestra responsabilidad descomprimir la situación para que se iniciara la cosecha. La responsabilidad de que las rutas se encuentren liberadas o de que se permita entrar a los galpones de empaque es del Estado. Esto es importante que se diga. –¿No es responsabilidad de ustedes exigir que se liberen las rutas y los galpones de empaque y frío? –Se pidió en todo momento, pero no se logró nada en absoluto. –¿Cuántas presentaciones judiciales hicieron? –Ninguna. Pero no es una cuestión de presentaciones judiciales, es un problema de hechos concretos. Si la cosecha se pierde… –Perdón, pero cuando hay un delito ustedes tienen la responsabilidad de denunciarlo y más cuando afecta al conjunto de las empresas del Valle a las cuales representan… –¿Quién tiene el dominio sobre una ruta nacional? ¡El Estado nacional! No es responsabilidad nuestra. Había amenaza de perder la cosecha… qué sentido tiene perder la cosecha. Utilizamos el sentido común y no me arrepiento de ello. –Desde Nación también llovieron críticas sobre la falta de convicción de la CAFI para negociar. Fueron a pedir el 22%, el gobierno lo dio y después ustedes acordaron el 26%… –Eso no es real. En ningún momento nosotros fuimos a pedir el 22%. Es más, cuando nos comunicaron eso dijimos que no lo podíamos pagar. –Me está diciendo que no pueden pagar el 22% y ofrecen el 26%. ¿No hay una gran contradicción? –No, seguramente muchos no lo vamos a poder pagar. Pero estamos hablando de la posibilidad real de levantar la cosecha o no, de poner en marcha el Valle. Y seguimos planteando el tema de que el conflicto está. Pero que quede claro: nosotros nunca pedimos el 22%. –Hace años que se vienen haciendo planteos a la Nación con muy pocos logros. ¿Qué autocrítica hacen las empresas? –Ésta es la primera vez que presentamos un trabajo serio para transmitir la realidad de la actividad. Yo creo que siempre debemos hacer autocrítica. Como productores estamos observando que el deterioro de nuestra rentabilidad es cada vez mayor y que debemos modificar nuestro esquema productivo… –Pero yo le hablo de la autocrítica de los empresarios. Usted representa a los empresarios, no a los productores… –Yo soy productor… –Pero le estoy haciendo la entrevista como presidente de la CAFI… –Pero en la cámara somos productores… –Para preguntar sobre los productores le hago una entrevista a Manuel Mendoza, de la Federación de Productores, no al presidente de la CAFI. ¿Qué autocrítica hace usted como empresario? ¿Cómo mejoran la relación con Nación? ¿Cómo se supera el fracaso de llevar al 26% los salarios cuando estaban estipulados en el 22%? –Acordar el 26% no fue ningún fracaso. –¿Considera entonces que fue una negociación exitosa? –No, tampoco fue un éxito, no ponga palabras en mi boca que yo no digo. Fue una decisión que se tomó para poder resolver un problema, superar una situación que era crítica. El acuerdo salarial era el único camino que consideramos viable, queríamos salvar la producción. –¿Por qué no fueron a la Justicia cuando cortaron las rutas o interrumpieron el paso a la propiedad privada? –Se pensaba que el Ministerio de Trabajo iba a resolver el tema y que los sindicatos iban a acatar. Lamentablemente esto no sucedió. (J. L.)

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