19 de noviembre de 2009 10:15 AM
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Suben en Uruguay  precios de campos agrícolas por falta de oferta

A medida que avanza la agricultura continúa acentuándose la demanda insatisfecha por campos aptos para plantar granos y los propietarios están un poco más duros para concretar ventas, según dicen los operadores.

La agricultura uruguaya continúa creciendo de la mano de unas 20 empresas -en su mayoría argentinas- que son responsables de cerca del 80% del área agrícola del país.

Todas tienen vocación de crecer y hasta ahora lo están haciendo a través de los arrendamientos, pero los operadores de mercado estiman que pronto se afincarán más, en la medida que salgan al mercado tierras aptas para plantar granos.
"El interés está centrado en campos agrícolas y existe una demanda insatisfecha, porque la oferta continúa siendo poca", aseguró Leovigildo Da Silva, operador de mercado a El País.

Según este empresario, los valores fueron retomando "los niveles de fines de 2007/08, de la mano de esa demanda insatisfecha porque no tenemos campos, hay muy poca cosa y naturalmente, cuando se da ese escenario, normalmente los propietarios están un poco más duros en sus posiciones al momento de vender".

La demanda por campos forestales, está "bastante parada", confirmó Da Silva. La última referencia de mercado es la mega operación que realizó Stora Ence tras fusionarse con Arauco, en el marco de un negocio por más de US$ 20 millones.

En paralelo, por campos arroceros, si bien hay interés, la oferta es escasa. Esta situación choca con la poca demanda por campos ganaderos, porque los novillos y las vacas, no pueden competir contra la rentabilidad que hoy tienen los granos.

También un grupo noruego realizó una mega operación por un campo agrícola en el litoral, por una cifra similar; otra empresa agrícola que ya tenía campos en Tacuarembó y había comprado campos con perfil agrícola en Cerro Largo, también realizó otro negocio grande en los últimos días.

Referencias. A modo de referencia, Leovigildo Da Silva le dijo a El País que, en el litoral – la cuenca agrícola tradicional- por un buen campo agrícola de entre 150 y 160 de índice Coneat y hacia arriba, el piso de precios está en US$ 5.500 por hectárea. "Nadie se asombra si le piden US$ 7.000 o US$ 7.500 por un campo agrícola bueno".

Ya se hicieron negocios, por campos chicos en Colonia Valdense, con 200 de índice Coneat, a US$ 7.900 la hectárea.

Por otro lado, en lo que se perfila como la nueva cuenca agrícola que abarca Durazno, Tacuarembó, el Sur de Rivera y parte de Cerro Largo, se están haciendo ventas a razón de US$ 3.000 la hectárea y algo más arriba, confirmó el operador.

En este caso, se trata de campos mixtos (también admiten ganadería) y asociados a campos bajos, pero cuyas partes cultivables tienen entre 140 y 150 de índice Coneat.

Según la opinión de Da Silva, a medida que se acentué más el boom de la agricultura, los precios seguirán en alza. Todo está dado para que los granos le sigan ganando a las vacas y los novillos.

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