4 de junio de 2011 08:28 AM
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La prevención es la única arma contra el HLB

En Tucumán, principal zona productora e industrializadora de cítricos, se intensificaron los controles fitosanitarios al detectarse al insecto vector que transmite la temible enfermedad, que aún no tiene cura y que no está presente en el país. En las tareas se involucraron el Senasa, la Eeaoc, el Ministerio de la Producción provincial, la Municipalidad capitalina y Salud Pública.

El Huanglongbing (HLB) es una enfermedad que preocupa, sobre todo al país, ya que todavía no está presente en el territorio nacional, pero sí su insecto vector apareció en las diferentes zonas productoras.

El HLB es considerado en el mundo como la enfermedad más destructiva de los cítricos y para la cual, hasta el momento, no existe cura posible. Es por ello que las actuales autoridades fitosanitarias, el Estado nacional, el provincial, las municipalidades y los productores aunaron esfuerzos para que el insecto vector sea eliminado rápidamente y que se trabaje conjuntamente para evitar su propagación.

Esta enfermedad no tiene contemplaciones cuando ingresa a una zona productora y así lo demuestra lo que viene pasando en los últimos seis años, con un preocupante avance sobre el continente americano, produciendo estragos en Brasil, Estados Unidos, Cuba, México, Belice, Nicaragua, Honduras y República Dominicana, donde provocó una pérdida importante en la producción citrícola, en poco tiempo.

Si hacemos un poco de memoria y se evalúa cuál es la situación actual de la citricultura nacional, vemos que los productores producen cerca de 3 millones de toneladas anuales y emplean a más a 100.000 trabajadores a lo largo de su cadena, lo que reviste -en el orden económico y social- una importancia relevante de la actividad para las provincias productoras.

Tucumán es la abanderada y hay que mantener el estatus quo. De manera que todo lo que se haga debe alcanzar, hasta lo imposible, para evitar el ingreso de la temible enfermedad por nuestras fronteras nacionales. El ingreso del HLB provocaría un impacto social y económico negativo muy alto, por eso la prevención es trascendente para mantener el actual estado sanitario del país.

Como dijimos, en la Argentina no se ha registrado la presencia de la enfermedad, pero sí se encuentra presente uno de sus insectos vectores, Diaphorina citri, conocido comúnmente como "psílido asiático de los citrus" o "chicharrita".

La rápida propagación del HLB sobre las variedades de cítricos, la disminución productiva de entre 5 a 8 años en plantas infectadas y la proximidad de su presencia en regiones productoras afectadas, a unos 300 kilómetros de la frontera argentina con Brasil aproximadamente, llevó a la adopción de medidas preventivas por parte de las autoridades nacionales fitosanitarias.

Es así que surge el Programa Nacional de Prevención del HLB, creado por Resolución 517/09 de la ex Secretaría de Agricultura de la Nación (Sagpya), con el objetivo de evitar que la enfermedad ponga en riesgo la producción citrícola del país.

Su desarrollo, hoy a cargo del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, se basa en un fuerte trabajo de control fitosanitario, tareas de monitoreo y servicios de diagnóstico; además de proyectos de investigación, capacitación y la implementación de una campaña de difusión y sensibilización sobre el daño que el HLB puede causar a la citricultura.

Actualmente se realiza un trabajo en conjunto en Tucumán entre el Senasa, la Eeaoc, el Ministerio de la Producción, Salud Pública provincial e Higiene Urbana de la Municipalidad capitalina sobre la aplicación de productos químicos autorizados por Salud Pública de la Nación (usados en el control de vinchucas y mosquitos del dengue), que son provistos a través del Siprosa, para eliminar todo insecto que pudo estar presente en la zona donde apareció la Diaphorina.

Se aplicaron estos productos en una superficie de unas 150 manzanas, alrededor de 580 plantas de cítricos y en unas 5 murrayas, que a la vez fueron erradicadas y enviadas luego a incineración en un horno pirolítico.

Lo bueno de lo que se hizo en estos días es que existió una gran colaboración por parte de los habitantes de la zona donde apareció la diaphorina, ubicado alrededor del pasaje Chazarreta, en la zona del acceso Norte, pero sobre todo por la gran labor en conjunto de las autoridades intervinientes nombradas líneas arriba.

La enfermedad HLB no está presente en el país, y las medidas de prevención que se tomaron y se deben seguir tomando, para que resulten realmente efectivas, deben ser adoptadas de manera colectiva por viveristas, citricultores, autoridades, técnicos, instituciones gubernamentales y privadas y por toda la población.

Actualmente nada puede poner en riesgo una actividad tan importante como lo es la citricultura, sobre todo para los tucumanos, y es por ello que todos los esfuerzos que se están realizando tienen que apuntar hacia el mismo objetivo: evitar que el HLB ingrese al país, para que se no destruya rápidamente un negocio que se hizo con mucho esfuerzo por parte de los productores y los gobiernos intervinientes a través de los años

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