4 de abril de 2016 23:12 PM
Imprimir

Alemania busca reducir el desperdicio de alimentos mediante envases inteligentes

Los alemanes arrojan anualmente 82 kilos de desperdicios de alimentos, a pesar de que gran parte podría aún ser consumido. Es por esto que el Ministro de Alimentos y Agricultura, Christian Schmidt, quiere modificar las fechas de vencimiento por nuevas alternativas

Según un estudio realizado por el Ministerio de Alimentos y Agricultura, los ciudadanos alemanes durante 2012 tiraron 82 kilos de restos de alimentos por persona, de los cuales la mitad fueron frutas y vegetales, seguidos por pastas y pan.

Con el objetivo de reducir a la mitad el desperdicio de alimentos para 2030, el ministro Schmidt busca disminuir esta cifra mediante el reemplazo de la fecha de vencimiento de los alimentos por alternativas más eficientes. Por otro lado, está convencido de que los alimentos pueden durar más allá de la fecha de vencimiento que aparece en los envases, ya que los productores buscan tener un margen de seguridad.

El objetivo de la fecha de vencimiento es determinar por cuánto tiempo el alimento estando cerrado va a conservar propiedades como sabor, olor, color, consistencia y valor nutricional. Por lo tanto, muchos productos como la sal y azúcar que tienen larga duración solo presentan la fecha de elaboración en la etiqueta.

Para los productos perecibles, el ministerio quiere establecer una fecha de expiración que exprese la fecha real en la que el producto perdería sus propiedades organolépticas.

Sin embargo, la Asociación Federal de Comerciantes de Alimentos en Alemania (BVLH), rechaza esta idea aseverando que la información actual de etiquetado, así como las recomendaciones de almacenamiento son una herramienta fundamental para que los consumidores tomen decisiones acertadas sobre su consumo.

Para el ministerio la modificación de la fecha de vencimiento es solo el primer paso para reducir los desperdicios. Un segundo plan consiste en instalar chips electrónicos en los envases como potes de yogurt que tengan una escala de colores que indique el tiempo de almacenamiento que lleva el producto. La idea es que el chip analice el contenido del envase y cambie de color gradualmente entre verde y rojo, permitiéndole al consumidor decidir si comprarlo o no.

Una vez que se implemente este chip, el ministro Schmidt pretende proponer su ampliación a toda la Unión Europea, considerando que Holanda ya está trabajando en una iniciativa para modificar las fechas de vencimiento en el corto plazo y avanzar en envases inteligentes para el largo plazo. Ambos países están apuntando a ir un paso más adelante que Francia e Italia, donde los supermercados ya tienen prohibido por ley botar comida, por lo que deben venderla a un menor precio, donarla, utilizarla para comida de mascotas o hacerla compost. Finalmente, Austria también está fijando objetivos similares para reducir desechos.

Actualmente, hay varias tendencias en el sector del envasado, especialmente en el ámbito de la sostenibilidad, donde se esperan grandes cambios en los próximos años. Existe un interés cada vez mayor por parte de los minoristas en los formatos de envases respetuosos con el medioambiente. Los consumidores también prestan más atención a las materias primas que se usan en la fabricación de los envases y están dispuestos a pagar más por una alternativa sostenible.

En Alemania ha habido un aumento en la demanda por envases más caros, a diferencia de años pasados donde tenían que ser tan baratos como fuera posible. Hoy en día, algunos supermercados utilizan una malla con papel de aluminio laminado, que es hasta 40 veces más caro que el antiguo envasado.

Prácticamente un tercio de todos los alimentos producidos para el consumo humano se pierden y en el caso de la UE, se desperdician 100 millones de toneladas de alimentos cada año. Desde 2014 que la Comisión Europea está estudiando la reducción de residuos y la forma de conseguir más alimentos frescos para los bancos de alimentos, haciendo un mejor uso de los residuos de alimentos en la alimentación animal y poner fin a la confusión que se produce con la fecha de caducidad en la etiqueta.

Fuente:

Publicidad