8 de abril de 2016 12:13 PM
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Los agricultores se la juegan al maíz

Bajos precios de los granos llevaron a que los farmers aumenten más de lo previsto el área del cereal

Ante los bajos precios de granos, los farmers (agricultores) de EEUU se han jugado al cultivo que puede darles un alto rendimiento. El aumento en el área sembrada con maíz del principal productor mundial superó las expectativas, con un incremento de 6,4% en la superficie, respecto al año anterior. La superficie llegará a 34,7 millones de hectáreas, más de dos millones adicionales a las del año pasado, la tercera mayor siembra de EEUU.

Con esa superficie, la producción debe ubicarse algo por encima de los 350 millones de toneladas y el stock quedará en el entorno de 50 millones de toneladas, el mayor desde 2005. En otras palabras, en el principal productor, que domina la exportación mundial, el maíz alcanzará para abastecer de grano barato a tambos, feedlots, usinas de alcohol y exportaciones.

El área posiblemente tenga una muy leve corrección a la baja. Tras el dato de la semana pasada algunos productores cambiarán a último momento a la soja, porque el precio de la oleaginosa ha quedado relativamente más atractivo. Pero eso no cambiará básicamente los números proyectados.

El bajo precio lleva a que caiga el área de todos los demás granos: donde no hay un gran potencial productivo en kilos se adopta una actitud cautelosa. Mientras las chacras de maíz pueden superar incluso con holgura las 10 toneladas producidas por hectárea en EEUU, la soja, el trigo y la cebada apenas pueden aspirar a traspasar por poco las cuatro toneladas por hectárea.

La siembra de sorgo cae 15%; la de cebada, 12%; la de trigo, 9%. En soja, el descenso es mínimo pero importante desde la expectativa de los mercados, con un descenso de 0,5%, pero que continúa la tendencia por segundo año consecutivo y contribuye a equilibrar un mercado que, aunque tiene una demanda en ascenso, está con altos niveles de reservas por el fuerte aumento de la producción, tanto en EEUU como en el Mercosur en los últimos años.

 

 

Repercusión en precios

La primera reacción de los mercados previsiblemente fue de una caída fuerte en los precios del maíz. El viernes pasado la soja recuperó y marcó un nuevo máximo este año. Pero con tanta producción de maíz, no hay espacio para subas fuertes en ningún grano. Apenas la perspectiva de estabilidad para soja y trigo.

Para la agricultura uruguaya es clave que los precios de la oleaginosa se sostengan ya que es por lejos el cultivo más importante en área y el que está directamente ligado a las cotizaciones internacionales. El maíz ocupa menos de una décima parte del área de soja y se mueve con precios mayores a los internacionales derivados de la paridad de importación del grano.

Pero si los datos tienen como lado relativamente positivo no alterar los precios de la soja, tienen un impacto de mediano plazo importante sobre la producción animal. Con maíz barato, EEUU mantendrá una producción creciente de lácteos y carnes. La generación de proteína animal en base a granos será fuertemente competitiva.

En una etapa en la que el etanol ya no es capaz de generar una demanda determinante, el stock de maíz de EEUU el año próximo será muy alto y los precios internacionales permanecerán bajos hasta mediados del año próximo.

Lo único que puede interponerse entre este desbalance de oferta que supera a la demanda es la llegada de La Niña, habitualmente asociada a menores rendimientos tanto en EEUU como potencialmente en el Cono Sur. Lo único que puede interponerse entre este desbalance de oferta que supera a la demanda es la llegada de La Niña, habitualmente asociada a menores rendimientos tanto en EEUU como potencialmente en el Cono Sur.

El salto del área maicera de EEUU se suma a la que vendrá por distintas razones desde el Mercosur. Tanto en Argentina como en Brasil y Paraguay la exportación del cereal es clave para sostener las superficies sembradas. Tras añares de sojización, al caer las retenciones al maíz en Argentina ya hay una previsión de aumentar fuerte la superficie maicera. Es fácil el razonamiento, plantar con impuesto a la exportación o sin él. Las primeras proyecciones lo llevan de 4,7 millones de hectáreas de la primavera pasada a 7 millones en la próxima.
Y en Brasil paradojalmente el precio del maíz está muy alto –50% por encima del año pasado–, lo que también debe estimular una buena siembra. Las exportaciones abundantes en el período de dólar muy alto y la fuerte demanda de la industria avícola y porcina han determinado un mercado sumamente firme. Así que la región –Paraguay incluido, porque es el más competitivo en costos– será ampliamente excedentaria de maíz. Y eso en un verano –el próximo– que tiene ciertas chances de ser Niña, es decir con posibilidad de sequía. Indudablemente algo paradojal.

El uso de raciones en la producción animal seguirá siendo amplio. El resto de los precios de granos mantendrá limitadas las subas, especialmente los demás cereales como el trigo. EEUU estabiliza su producción en soja y baja la de trigo, por lo que en 2017 las reservas de EEUU y globales deben mantener un descenso gradual.

 

 

Pero una suba importante en el precio de los granos solo podrá darse a través de un problema climático serio en alguna zona productora importante del mundo. Y tiene más chances la soja donde también desde Argentina vendrá una producción mucho mayor a la de años anteriores. Un repunte suave puede ser. Un repunte de precios fuerte, solo por clima. Lo que en buena medida dependerá de que se forme una Niña. Solo que en ese caso, Uruguay y las zonas aledañas quedan en riesgo.

Mientras, la soja parece consolidar una nueva estabilidad algo arriba de US$ 300 por tonelada. No son los US$ 500 de años anteriores ni los US$ 200 del siglo XX. El primer informe del Consejo Internacional de Granos (ver página 10) da cuenta de un leve descenso en el stock de soja 2017, que contrasta con una producción mundial de maíz que se acerca a los 1.000 millones de toneladas.

Y ese maíz abundante rápidamente se convertirá en leche y pollos. Es poca la posibilidad de suba de lácteos en EEUU. La exportación de carne irá en ascenso e incluso la carne vacuna no será inmune al crecimiento de la oferta.

Para el agro uruguayo sigue un tiempo de desafíos muy grandes, como para reflexionar estrategias y discutir transformaciones posibles.

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