12 de abril de 2016 15:07 PM
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Piden excluir carnes y lácteos en negociación Mercosur-UE

Trece países miembros pidieron hoy a la Unión Europea (UE) que excluya, de las futuras negociaciones comerciales con el Mercosur a algunos de los productos agrícolas "sensibles", como lácteos y carnes, aseverando que su inclusión tendría efectos negativos para ellos, pero también en Argentina esta información causó sorpresa y preocupación porque sus productores tienen en Europa su principal mercado comprador en estos rubros.

“Una oferta a Mercosur que contenga cuotas sobre productos sensibles sería vista posiblemente como una provocación por el sector agrícola europeo y podría tener un efecto dominó en todas las negociaciones comerciales existentes y en particular en las que tienen lugar con EE.UU.”, alertaron hoy los trece países en su presentación ante las autoridades europeas.

Los ministros recordaron que la CE ha anunciado su intención de proceder a un nuevo intercambio de ofertas con Mercosur en los próximos meses y que, a tal efecto, ha iniciado un trabajo preparatorio con los Estados miembros.

“Los países del Mercosur son líderes mundiales en los mercados agrícolas y sus sectores agrarios y alimentarios son muy competitivos”, subrayan los trece países.

Añaden que el tratamiento de los productos agrícolas sensibles se debe ajustar con el máximo cuidado y piden que se tenga en cuenta el análisis del impacto acumulado de las cuotas asignadas por la UE en las negociaciones bilaterales.

El asunto se trató en el marco de un consejo de ministros europeos de Agricultura, a petición de Austria, Chipre, Estonia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Polonia, Rumanía y Eslovenia, consignó la agencia EFE.

Estos países presentaron un documento para expresar su rechazo a que se presenten propuestas de cuotas sobre productos sensibles en la oferta que la UE planteará al Mercosur (Uruguay, Paraguay, la Argentina, Brasil y Venezuela) en los próximos meses.

Asimismo, pidieron que los ministros de Agricultura puedan examinar este punto antes de que la UE tome una decisión sobre el futuro intercambio de ofertas tarifarias.

Opinan que, en el marco de esta negociación, el último intercambio de ofertas entre las partes, que data de 2004, “no puede ser considerado como referencia” porque es muy desequilibrado, y llevó a la suspensión de los contactos.

Además, subrayan que “las respectivas situaciones económicas han evolucionado profundamente desde entonces”.

“En consecuencia, para que las negociaciones sean coherentes con las ambiciones de la UE, y concluyentes, es necesario proceder etapa por etapa y planear cuidadosamente la secuencia de la negociación para asegurar en cada fase compromisos de todas las partes y un equilibrio suficiente entre cada oferta”.

Los países enfatizaron además que “el sector agrícola europeo afronta una difícil crisis” que ha llevado a la CE tomar medidas en otoño de 2015 y de nuevo en marzo, que “de momento no han logrado resolver la situación, que sigue siendo muy difícil para muchos sectores agrarios”.

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