14 de abril de 2016 23:45 PM
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Un antibiótico prohibido apareció en carne argentina que se exportaba a China

El país asiático se convirtió en 2015 en el principal comprador de cortes vacunos. Su servicio veterinario denunció que detectó rastros de cloranfenicol, una sustancia prohibida desde 1995.

El servicio sanitario de China, el temible CIQ, informó hace pocos días que detectó la presencia de cloranfenicol, un viejo antibiótico prohibido en el país desde 1995, en un cargamento de carne argentina.

 

Frente al hallazgo, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), puso en marcha un operativo urgente para evitar que ese episodio tenga consecuencias negativas en la exportación de carnes a China. Con 46 mil toneladas de cortes vacunos frescos importados en 2015, el 36% del total embarcado desde la Argentina, ese país se ha convertido en el mayor demandante de carne argentina, desplazando a los tradicionales mercados europeos. A través de Hong Kong, además ingresan a ese monumental mercado unas 29 mil toneladas de menudencias y vísceras.

 

Según pudo saber Clarín, frente a la denuncia de los chinos el Senasa en principio logró reconstruir rápidamente la trazabilidad del embarque cuestionado y ubicó el establecimiento ganadero de dónde provenía esa carne. También está haciendo sus propios análisis del lote cuestionado, para contrastar con los realizados por los veterinarios chinos. En los últimos veinte años no había registro de casos semejantes. Ahora se halló el antibiótico en China, en un contenedor cargado de garrón y brazuelos provenientes de animales criados en la provincia de Buenos Aires.

 

El cloranfenicol es un antibiótico que fue obtenido por primera vez de un hongo del suelo en Venezuela. Como resultaba muy efectivo frente a un amplio espectro de microorganismos, las autoridades sanitarias recomendaron por mucho tiempo su utilización en medicina humana y animal. Pero las contraindicaciones comenzaron a aparecer y en 1995, el Senasa dictó la Resiolución 253/95, que prohibía su utilización en animales “cuyos productos y subproductos, incluyendo leches, huevos y miel, con o sin industrialización, sean utilizados en el consumo alimentario humano”. Es decir, el medicamento solo podía seguir utilizándose en mascotas.

 

Este jueves, autoridades del Senasa y dirigentes de los frigoríficos exportadores iban a mantener reuniones para definir una estrategia comun para hacer frente a esta pequeña crisis. El gobierno chino amenaza con extender sus controles sobre todos los embarques de la Argentina, pero especialistas en el comercio de carnes sostienen que esas represalias podrían evitarse si una misión sanitaria viaja rápidamente a ese país para explicar a sus autoridades las medidas preventivas adoptadas en este lado del mundo.

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