15 de abril de 2016 11:22 AM
Imprimir

Bajó el consumo de carne vacuna

La baja de la oferta se debe a que se están reteniendo más vientres y el ganadero quiere darle más kilos a los animales que van a faenar.

Según indicó un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), entre enero y marzo bajaron la faena, las exportaciones y la producción bovina. El consumo promedio en la Argentina se ubicó en los 55,9 kilos por año.

La cámara calculó que las exportaciones de carne en el primer trimestre se habrían retraído 14,8% interanual, al tiempo que en ese lapso también se verificaron bajas en los niveles de faena y producción.

“Los consumidores en general perciben salarios de 2015 y deben consumir con precios postdevaluación. Por lo tanto, el consumo de carnes ha disminuido de manera significativa y la demanda se ha nivelado con la escasa oferta. Esto nos permite suponer que no habrá aumentos de precios en los próximos meses”, evaluó la entidad.

 

 
Oferta. Gastón Paz, de la firma consignataria Paz Hnos., en declaraciones radiales, admitió que “el consumo de carne vacuna ha bajado en primer trimestre del año. En Argentina se come y se exporta todo el total de lo producido. Lo que no se comió se exportó, que fue poco, fueron los contratos que se pudieron hacer en niveles muy bajos. Argentina llegó a exportar casi 700.000 toneladas y ahora estamos en 200.000. En realidad, si se quisiera consumir más, la oferta no se produciría, porque el tiempo biológico de la ganadería es lento”.

“La baja de la oferta se debe a que están sucediendo dos cosas: están reteniendo más vientres y el ganadero quiere darle más kilos a los animales que van a faenar. Comparado con años anteriores, donde había una liquidación feroz de vientres y donde había como una negación a hacer un animal más pesado y de más edad, había una oferta mucho mayor que la que hay ahora. Esto pasa porque el productor está apuntando al futuro. Recordemos que Argentina, en escasos tres años, se comió a valores muy baratos, doce millones de cabezas, donde queda explicado el consumo de 75 kilos por persona que tuvimos en aquel período, porque no se podía exportar y la gente liquidaba las vacas porque el Estado Nacional decía que las vacas estaban a disposición de todo el mundo. Parecía como que el ganadero era el enemigo público número uno. Conclusión: el stock, de sesenta millones de cabezas, bajó a cincuenta. A paso lento hoy estamos volviendo a recuperarnos”, manifestó.

Expectativas. Luego, Paz dijo que “la exportación hoy está teniendo una participación muy pobre, los frigoríficos exportadores pasaron momentos muy difíciles. Algunos han cerrado y más de quince mil personas quedaron sin trabajo”.

“Es notable que la oferta de carnes rojas hoy esté sustituida por otro tipo de carne, como la de cerdo, que ha crecido en producción y consumo, y por el pollo, que tiene tiempos biológicos muy cortitos y puede responder rápidamente a un faltante de cualquier carne”, finalizó.

Fuente:

Publicidad