16 de abril de 2016 09:41 AM
Imprimir

Tambos con más automatización de tareas y manejo de datos

Especialistas observan una fuerte irrupción tecnológica que cambiará las rutinas y el manejo en la producción de leche.

no de los bloques de conferencias que más interés despertó entre los productores que asistieron a la Expo Holstein fue el dedicado a como alcanzar mayores niveles de eficiencia. Este desafío fue abordado bajo diferentes aspectos por Santiago Fariña, asesor de grupos CREA, Sergio García de la Universidad de Sydney y Nicolás Lyons del NSW Australia que adelantó cuales serán las tecnologías del futuro para el negocio tambero.

La eficiencia y la rentabilidad son dos cuestiones que además de necesarias se han vuelto acuciantes debido a las dificultades por las que atraviesa la actividad. Hay que agregar que el 2016 promete pocos cambios en el escenario internacional. El mercado mundial se encuentra sobreabastecido y mantiene los precios en el orden de los 1900 dólares la tonelada de leche en polvo cuando a principios del 2014 alcanzó los 5000 dólares.

En esta situación los tamberos están haciendo malabares y utilizando todas las herramientas productivas y de gestión empresarial para que sus explotaciones queden a flote. Hacer la vista gorda a amortizaciones que no se realizan o el recorte de algunos gastos directos es un ejercicio válido pero de muy corto plazo. En algunos casos estos parches pueden hacer perder el rumbo y terminar poniendo la atención y los recursos en factores que no son determinantes para la rentabilidad.

¿Cuáles son entonces los índices que tienen que estar si o si en el tablero de control de los tambos? Para Santiago Fariña las eficiencias que conducen en forma directa a la rentabilidad, según el análisis realizado en los tambos de los grupos CREA, son la producción de leche por hectárea y los “litros libres” de alimentación, es decir, el margen bruto entre el precio recibido por la leche y el gasto en alimentación en la compra de grano de maíz o concentrados. Este factor está íntimamente ligado a producción en base a forraje. Por lo observado las dispersiones de estos resultados entre los tambos es muy grande.

Sergio García continuó con el lineamiento de Santiago Fariña y demostró que el buen manejo de pasturas y suplementos hace a la rentabilidad de la explotación y a que la vaca pueda expresar todo su potencial. García enfatizó la atención que se debe poner en el bienestar animal y en la posibilidad de tener un manejo casi individual.

 

 

Un futuro de robots

Finalmente, el australiano Nicolás Lyons, enumeró los cambios que en el futuro revolucionarán la forma de producir leche en los tambos. Básicamente existen dos grandes tendencias sobre las que se darán estos cambios: la automatización de las tareas del tambero y la capacidad para procesar la enorme cantidad de datos que generan los distintos captores de la medición de producción y de composición de leche y en la detección automática de celos. Será cada vez más frecuente el uso de los sistemas robotizados que hará más eficiente la mano de obra limitando el tiempo que la persona asigna a los distintas rutinas de trabajo. “La tecnología llegó para quedarse y los productores deben prepararse para un gran cambio”, afirmó Lyons.

El uso de un mayor volumen de información que permiten los nuevos adelantos tecnológicos impactará en un mejor control de la variabilidad animal y de los recursos físicos del tambo. Y de esta forma será posible optimizar el resultado económico, social y ambiental

Fuente:

Publicidad