19 de abril de 2016 12:44 PM
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Disconformes con el 12 por ciento actual, Diputados piden elevar el corte de las naftas al 15

Legisladores reclamaron a través de un Proyecto de Ley incrementar el porcentaje de biocombustibles que se mezcla con las naftas. Aseguran que contribuye al desarrollo de la población y garantiza la generación de nuevas fuentes de trabajo.

Un Grupo de Diputados nacionales, entre ellos Guillermo Snopek y Héctor Olindo, reclamaron al Gobierno que aumente el corte de etanol a las naftas, del actual 12 por ciento a un 15. El motivo de la iniciativa es promover la industria relacionada con la caña de azúcar, evitar el desperdicio actual y contribuir al crecimiento de las economías de las regiones que la producen.

Recordaron que el Congreso de la Nación en el año 2006 sancionó la Ley 26.093 que estableció el marco regulatorio y promocional para la introducción de los biocombustibles en la matriz energética argentina con un plazo de 15 años.

En el 2007 el Poder Legislativo Nacional también sancionó la Ley 26.334, estableciendo el Régimen de Promoción de la Producción de Bioetanol con el objeto de incorporar a la producción de caña de azúcar y a la industria azucarera a los sujetos beneficiarios del régimen promocional establecido por la ley antes citada. Así fue como se incluyó a la producción azucarera, a los ingenios azucareros y a los productores independientes (cañeros) a los beneficios de la Ley 26.093.

A partir del 1° de enero del año 2010 la nafta y el gasoil pasaron a contener como mínimo un 5 por ciento de alcohol y 7 biodiesel respectivamente. En 2014 el corte trepó a 10 por ciento y días atrás, finalmente, el Decreto 543/16, lo llevó a doce por ciento.

Sin embargo, los legisladores ahora reclaman que se implemente un índice mayor para beneficiar a las provincias productoras del NOA, de las cuales Tucumán representa el 71 por ciento, Jujuy el 19, Salta el 9. El resto se reparte entre Misiones y Santa Fe.

Los principales productores son los ingenios azucareros, que debieron formar empresas nuevas especialmente destinadas a la producción y comercialización de este producto. Específicamente, la caña de azúcar es una gramínea con un muy alto rendimiento energético: produce hasta ocho unidades de energía por cada unidad de energía usada en su cultivo y en la producción del bioetanol que deriva de la fermentación de los azucares de la caña.

El bioetanol de caña de azúcar se obtiene precisamente a partir del procesamiento de la misma. Su utilización repercute positivamente en el medio ambiente ya que la caña de azúcar es un cultivo de alta energía y uno de los más eficientes en la generación de energías limpias y renovables (casi seis veces más eficiente que otros cultivos). El uso del bioetanol permite reducir el impacto en el medio ambiente que producen los combustibles fósiles, y se estima que, junto a otros biocombustibles, movilizará el 20 por ciento del transporte mundial para el año 2040 (frente al 3 actual).

Si bien el alcohol obtenido de cualquiera de estas materias primas es químicamente idéntico, el costo de producirlo en términos de unidades de energía es bastante diferente. Por ejemplo, por cada unidad de energía utilizada en la producción de etanol a partir de maíz, se obtienen 1,5 unidades de energía en etanol combustible; mientras que por cada unidad de energía empleada en la producción de etanol a partir de caña de azúcar, se obtienen 9 unidades de energía. De todas las materias primas, la caña de azúcar es la más eficiente.

“La modificación propuesta contribuye al desarrollo de la población, garantiza la generación de nuevas fuentes de trabajo y así alcanzar una mayor dignidad de los trabajadores y de las actividades asociadas”, justificó Snopek.

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