27 de abril de 2016 01:26 AM
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En medio de la crisis del Alto Valle cada vez hay más fruta importada en los súper

Se estima que para el segundo semestre, cuando se acabe el stock de fruta de baja calidad en el valle, las góndolas exhibirán altos volúmenes de manzana chilena.

Las frutas importadas comienzan a pelearle su espacio a las nacionales en las góndolas de los supermercados. El año pasado, en el Mercado Central, se registro un pequeño lote importado de manzanas proveniente de Chile. La excepcional compra provocó la indignación de los productores en Río Negro y Neuquén que atraviesan una grave crisis. Pero esta vez, la importación podría alcanzar otra escala. Una mucho mayor y nunca vista.

Hay inversores que no quieren dejar de aprovechar un escenario excepcional en un país que paradójicamente es líder mundial en producción de fruta. Por un lado, la crisis productiva del Alto Valle tuvo como consecuencia que se cosecharan un 50% menos de manzanas y un 30% menos de peras. Además, queda poca fruta de calidad en frío debido a los altos costos que implica su conservación en las cámaras. Se suma otro factor: la expansión de los productores chilenos que están ofreciendo un precio inferior a los 2 pesos por kilo que se les paga a los nacionales.

Según trascendió, en la actualidad las licencias de importación se autorizan en menos de dos días. Una medida impulsada por el gobierno de Mauricio Macri tendiente a ampliar la oferta y la competencia en el mercado interno para bajar la inflación. Pero la apertura podría darle otro golpe al negocio del Alto Valle patagónico. “La importación de fruta es lo que menos beneficia al productor. Nosotros veníamos pidiendo medidas, apoyos, dinero para sostener la producción. No ocurrió nada de lo que se nos prometió”, le explica a Clarín Jorge Figueroa, presidente de la Federación de Productores. “No podemos competir con Chile porque tienen otros costos laborales, mucho más bajos, menos impuestos, y porque ellos tienen una asociación de trabajo con el Estado que es muy fuerte, van por un mismo objetivo. Eso nosotros tampoco lo tenemos”, agrega.

Según pudo comprobar este diario, en las góndolas se observan manzanas pequeñas y medianas de baja calidad provenientes del Alto Valle, a un precio que toca los 40 pesos por kilo. Mientras que el productor local está recibiendo entre 2 y 2,5 pesos por kilo. También abundan las bananas ecuatorias y los kiwis chilenos.

Se estima que para el segundo semestre, cuando se acabe el stock de fruta de baja calidad en el valle, las góndolas exhibirán altos volúmenes de manzana chilena. Y, en menor número, manzanas de alta calidad nacionales a un precio por encima de los 60 pesos. Algunos productores valletanos todavía están tramitando la venta de sus productos al exterior. Pero las ventas a Brasil, por ejemplo, uno de los mercados por excelencia de la fruta argentina, está en retroceso. Las mayores exportaciones, durante del primer trimestre del 2016, corresponden sobre todo a peras, que desembarcaron en mayor porcentaje en Holanda, Italia, Rusia y Estados Unidos (más de 110.000 toneladas, según la terminal Patagonia Norte).

“Hay algunos que están aguantando su fruta pero es muy caro para la mayoría. Este año vamos a ver menos fruta nacional y más cara”, le dijo a este diario Sebastián Hernández, presidente de la Cámara de Allen.

Según le informó una fuente al diario Río Negro hay varios camiones trasandinos listos para colocar su carga en el mercado de Rosario. Se trataría de manzana de calidad a un precio inferior a los 40 pesos. “Somos conscientes de esta posibilidad. Es por ello que estamos solicitando desde la Cámara al gobierno nacional que, de la misma manera que se exigen valores referenciales para la exportación de nuestros productos, también se soliciten para aquellos que llegan importados”, le indicó a ese diario, Marcelo Loyarte, gerente de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados.

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