27 de abril de 2016 11:59 AM
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Recomendaciones para cosecha de soja cuando el tiempo no da tregua

El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, sede la Estanzuela, dio a conocer un comunicado donde señala los aspectos a cuidar en la cosecha de soja 2016, en base a un aporte realizado por los técnicos del Instituto Nacional de Tecnologías Agropecuaria (Inta) de Argentina.

Debido a la situación de “Urgencia” que se viene presentando en la presente zafra y ante el deterioro de la estructura de las plantas de soja, en proceso de descomposición; el comienzo de brotación en granos dentro de las chauchas, se recomienda utilizar los pocos momentos de tregua que da el tiempo para ingresar con los lotes a cosechar.

 

Para ello la maquinaria debe estar preparada para poder transitar sobre un suelo con muy baja capacidad portante (riesgo de empantanamiento), ajustada para poder cortar plantas debilitadas y chauchas de fácil apertura, regulada para poder alimentar eficientemente su sistema de trilla con material húmedo y calibrada para poder limpiar eficientemente el grano de entre materiales con peso específico similares.

 

En primer lugar, para facilitar el tránsito de la cosechadora sobre el suelo anegado se deberá reducir la presión de inflado de los neumáticos, entre un 20 a un 30 % de lo normal. De esta manera, se obtendrá un efecto vórtice sobre el centro del neumático que aumentará su flotabilidad. Siempre será preferible y recomendable, que la máquina este configurada con neumáticos radiales (50% menos libras de inflado) y de disposición dual o trial por eje (neumáticos externos más desinflados y gastados que el interno). Con radiales y duales se podrá reducir prácticamente a la mitad la presión específica sobre el suelo y, por ende, duplicar la flotabilidad del equipo.

 

Dentro de la operatoria de la cosechadora, debe quedar bien en claro que la capacidad portante del suelo es proporcional al tiempo en que la cosechadora permanezca sobre él. Por lo que, una buena velocidad de avance de cosecha, es importante para evitar la formación de excesivos frentes de ondas en el suelo, causante de excesivos esfuerzos de rodadura y consecuentes “empantanamientos”.

 

Además, trabajar con la máquina a la mayor velocidad de avance posible, implicará cosechar una mayor superficie y, por ende, aprovechar los momentos que el clima sin lluvias brinda como tregua. Es por eso que, la velocidad ideal para circular en estas condiciones, será la máxima que el sistema de corte admita (factor limitante de la velocidad máxima) la cual rondará entre los 7,5 y los 8 Km/h.

 

En caso que la cosechadora cuente con un sistema de traslación por orugas de goma, sistema aún muy costoso de adquirir en nuestro país, va a tener una ventaja muy importante respecto a los rodados neumáticos. Esto se debe a que será más propicio transitar, en estas condiciones de suelo, gracias a que este sistema cuenta con una flotabilidad muy importante por su baja presión específica sobre el suelo. Esto lleva a los equipos a presiones de 600 a 400 gr/cm2.

 

Una operatoria que mejora sustancialmente la flotabilidad de la máquina es evitar cargar a la máxima capacidad la tolva de granos de la cosechadora. Lo recomendable, en estas situaciones especiales, es trabajar, como máximo, a mitad de tolva. Con esta sencilla práctica se logrará reducir la presión específica sobre el suelo hasta un 30%, pudiendo ser clave para garantizar la transitabilidad de la máquina sobre el suelo anegado. Asistiendo a esta práctica, se deberá evitar que los equipos de apoyo (tractores con tolvas auto-descargables), transiten el terreno acompañando a la cosechadora durante la descarga. Dicho acompañamiento aumentaría el nivel de huellas, entre un 5 y un 7 %, y el riesgo de que el equipo de apoyo quede “empantanado” en el lote. Por lo tanto, se aconseja no sobrepasar el 50% de la capacidad de la “tolva de la cosechadora y descargar en los lugares menos comprometidos, como cabeceras o lomas.

 

Para lograr armonizar el trabajo de la cosechadora (50% de carga) y la descarga en cabecera, se ofrece una formula muy sencilla que permitirá determinar en qué longitud el operador obtendrá aproximadamente 50 % de la carga de su tolva. Con esta fórmula, el operador sabrá que distancia deberá recorrer, para que cuando esté de regreso en la cabecera, se encuentre aproximadamente a mitad de carga de tolva.

 

El informe presentado en la página web de INIA, también dispone de recomendaciones sobre el sistema de corte y entrega, la alimentación, regulación del sistema de trilla y del sistema de limpieza.

Fuente:

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