6 de junio de 2016 01:59 AM
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Cuidado con presupuestar rindes altos en 2016/17: Aiello advirtió que “se pueden dar interesantes impactos negativos para la producción de la próxima gruesa”

Proyección para una campaña marcada por “La Niña”.

“Hay que prepararse para una Niña que se instalaría hacia septiembre de 2016. Estaríamos transitando la campaña gruesa 2016/17 bajo el peor escenario Pacífico dependiente”.

Así lo indicó José Luis Aiello, doctor en Ciencias Meteorológicas (Universidad de Buenos Aires) y director científico de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

“Creo que eso es lo que hay que seguir hoy con mucha atención. Se pueden dar interesantes impactos negativos para la producción de la próxima gruesa, pero –como dije– hay que seguir esto bien de cerca”, añadió Aiello en un informe publicado en el sitio de la BCR.

El investigador aseguró que en lo que resta del presente mes de junio no se generarán nuevos eventos extremos –lluvias torrenciales o tormentas intensas– que puedan afectar lo que aún falta levantar de la cosecha gruesa.

“En junio/julio las lluvias oscilarán alrededor de sus valores normales, no hay un argumento fuerte para decir otra cosa. En los lotes donde pueda sembrarse trigo, los perfiles de humedad son excelentes. Donde no se pueda, se irá a siembras tardías y su concreción será dependiente de los mecanismos físicos que puedan mejorar el piso de los mismos. Pero esta cuestión es dependiente de fenómenos de escalas (geográficas) chicas”, indicó Aiello.

El director científico de la Guía Estratégica para el Agro apuntó además que el “cambio climático, sin dudas, aumentará la inestabilidad atmosférica y se traducirá en mayores efecto convectivos (lluvias de grandes montos en tiempos cortos), pulsos intensos de frío y calor, ráfagas y tornados, bloqueos y otros” (afirmación validada por los resultados presentados en la Tercera Comunicación Nacional de la Argentina a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático).

Aiello explicó que las inundaciones ocurridas en el norte de la región pampeana se generaron por un fenómeno denominado bloqueo húmedo. “Dicho bloqueo se da sobre una determinada región cuando hay mucha humedad en la atmósfera –y en abril era así– y se estaciona un sistema que da una combinación de continuas lluvias durante muchos días. Esto fue lo que pasó”, señaló.

“Los bloqueos son fenómenos que pueden ser húmedos o secos (sin lluvia durante muchos días) y aparecen con una frecuencia que no es tan baja. Por eso cuando uno hace pronósticos a largo plazo, cuyo forzante es de muy gran escala, debe decir ojo, cuidado con los bloqueos u otros fenómenos regionales, cosa que hemos hecho en muchas ocasiones desde GEA”, concluyó.

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