25 de junio de 2016 11:51 AM
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Cómo manejar la ramularía, una enfermedad de riesgo en la cebada

Técnicos del INTA advierten que la patología puede provocar una merma en los rendimientos de 1.500 kilos. Consejos para prevenir su aparición.

En condiciones severas de la enfermedad, la ramularia puede llevarse entre 15 y 18 quintales de rinde en la cebada, aunque su efecto más fuerte es sobre la calidad. En una reciente jornada sobre enfermedades en cultivos de invierno del INTA Pergamino, el problema se analizó a fondo.

 

“Para la cebada esto es central, porque la ramularia impacta en el calibre y el peso de los granos, y eso define si sirve para maltería o no”, precisó Ignacio Erreguerena, experto del INTA Balcarce.

 

Los síntomas están resumidos en el “salpicado necrótico”, que se evidencia a partir de la floración. “En estadios muy tempranos, como dos o tres hojas en macollaje, pueden verse algunos puntos necróticos pero sin aspecto de salpicado.

 

Ahí es donde la ramularia está esporulando y generando inóculo para infecciones subsiguientes”, precisó Erregueena. Y recomendó “evitar hacer cebada sobre cebada, porque la ramularia queda en el rastrojo”.

 

Desde el sector privado, el experto Martín Riela, referente de cultivos de invierno de Adama, dijo que para estrategias tempranas de doble aplicación una buena alternativa es utilizar fungicidas muy eficaces en manchas, como Almagor.

 

“Cuando se llegue al UDA (Umbral de Aplicación) establecido (25-30%), en ambientes de alto potencial y con fuerte incidencia de enfermedades foliares, se recomienda hacer la primera aplicación en Z30-Z32, para bajar el nivel inicial de inóculo de los principales patógenos (como mancha en red, mancha borrosa y escaldadura)”, dijo Riela.

 

Indicó que, así, se puede llegar con una óptima sanidad a la segunda intervención. En esas situaciones, y si hay ramularia, recomendó usar una carboxamida.

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