11 de abril de 2010 18:20 PM
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Otra mirada al problema del campo

Tuve la suerte de participar nuevamente el año pasado como conferencista de las Jornadas UCA-CRA y en ellas presenté una alternativa diferente al conflicto del campo. En esta nota me gustaría compartir esa alternativa que es sólo una idea diferente a la que estamos acostumbrados a escuchar y que busca reflexionar sobre la misma.

Desde mi punto de vista, si analizamos los hechos y no las palabras, el Gobierno Nacional, desde hace dos años aproximadamente con el intento de aplicar la Resolución 125, ha decidido que los productores produzcan una gran cantidad de soja. En cuanto al trigo, maíz, leche y carne producir lo suficiente para el abastecimiento del consumo interno. La razón de esto es pagar menos compensaciones con la disminución de la producción y por otro lado al producir más soja aumenta la recaudación por medio de las retenciones.Muy bien, esto supuestamente es lo que quiere el gobierno, repito desde mi punto de vista. ¿Qué hace el campo? Creo que no tengo que contarles que ha estado haciendo el campo, resumiendo ha estado abierto al dialogo desde el inicio del conflicto y ha planteado planes de lucha a través de diferentes paros de comercialización.¿Cuáles han sido los resultados obtenidos? Muy pocos.
Además, ¿qué le va a dar el campo al país? Una gran cantidad de soja.
¿Qué es lo que el Gobierno Nacional quiere? Una gran cantidad de soja.
SIII!!! El campo le va a dar al gobierno lo que el gobierno quiere. Entonces ¿para qué seguir peleando y/o dialogando? Si finalmente terminan haciendo lo que el gobierno quiere. La gran respuesta que recibí en esas conferencias es: “si no producimos soja nos fundimos.” Muy bien, entonces no nos quejemos de los demás integrantes de la cadena del agro que dicen lo mismo cuando se les cuestiona los arreglos con el gobierno. Otra de las respuestas recibidas es: “y si no seguimos peleando nos hacen desaparecer.” Y les pregunto, si siguen peleando ¿van a seguir existiendo?Recuerdo una frase, maravillosa, de Einstein, que dice: “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.” Si con el dialogo y las medidas de fuerza se obtienen los mismos resultados, se deben buscar nuevas alternativas. Esto no implica dejar de dialogar o realizar medidas de fuerza, implica que hay que hacer algo adicional y mucho más hoy que entre algunos integrantes de la cadena de valor del agro empiezan a aparecer algunas asperezas.Voy a compartir una frase que me ayuda mucho en mis actividades y apoya mi mirada al problema del campo. Stephen Covey dice: “Si piensas que el problema esta afuera, ese en realidad es el verdadero problema”. Si pensamos que el gobierno es el problema, ese en realidad es el verdadero problema. Entonces debo pensar que el problema esta en la cadena del agro. La alternativa que propongo es la siguiente: cada uno de los eslabones de la cadena agroalimentaria, obviamente a través de sus representantes, deberían reunirse con el objetivo de buscar el “Bien Común”. ¿A qué me refiero con el “Bien Común”? A que cada uno de los eslabones de la cadena gane, que cada eslabón tenga rentabilidad en lo que hace. ¿Harán falta una, dos, diez, cien reuniones? las que sean necesarias para lograr el objetivo. ¿Hará falta un cambio en la forma de pensar de los intervinientes? Sin ninguna duda, no se llega al “Bien Común” defendiendo intereses particulares en detrimento de los demás, toda la cadena debe ser rentable y ahí esta el desafío. Estoy convencido que si uno de los integrantes de la cadena no es rentable, toda la cadena se verá perjudicada. El “Bien Común” debe estar por encima de todo lo demás. Y dentro de ese “Bien Común” debe estar que el Estado también recaude lo que le corresponde.Seguramente estarán pensando que es una locura, que es un sueño, que esto es imposible de llevarlo a la realidad, que suena muy lindo pero como se hace, etc, etc, etc. Y es lógico que piensen así. Solo les pido que me acompañen en estas tres reflexiones.La primera, piensen que están sentados en Mendoza mirando la Cordillera de Los Andes apreciando su inmensidad, su belleza, y que a su lado esta sentado el Gral. San Martín diciéndole que va a cruzar esa Cordillera que esta Ud. observando, que lo va a hacer en mula, con cientos de soldados a pie y que además cuando llegue a Chile va a pelear contra los españoles para liberar ese país, ¿qué le dirían? Estoy convencido que le dirían: “que es una locura, que es un sueño, que eso es imposible de llevarlo a la realidad, etc.” No soy San Martín y estoy muy lejos de serlo, pero si creo que solo hay que proponerse las cosas para lograrlas.
La segunda, una frase de Vincent Van Gogh: “¿Qué sería de la vida si no tuviéramos el coraje de intentar algo?” La tercera, una historia. Hace algunos años tuve la oportunidad de leer el libro “Las Siete Leyes del Caos” de John Briggs. En la ley de la influencia sutil habla sobre el efecto mariposa. El efecto mariposa es un término que surgió a partir de los estudios de un meteorólogo, Edward Lorenz. Dice Briggs: “…los modelos de predicción atmosférica de Lorenz describen lo que los matemáticos denominan un sistema no lineal. Es característico de tales sistemas que diminutas influencias –tales como un error en los datos iniciales- pueden actuar de un modo tal que transforme todo el sistema…””…como el tiempo atmosférico es un sistema caótico lleno de retroalimentación reiterada, es no lineal, lo cual lo hace increíblemente sensible a las pequeñas influencias. Esta sensibilidad procede del hecho de que incluso los ligeros aumentos de temperatura, la velocidad del viento y la presión del aire crean ciclos a través del sistema y pueden acabar produciendo un gran impacto. Por lo tanto, Lorenz, haciendo eco del proverbio chino, se preguntó: ¿Provoca el aleteo de una mariposa en Brasil un tornado en Texas?”El efecto mariposa deriva del hecho que… ningún hombre es una isla. Todos nosotros formamos parte del todo. Cada elemento individual del sistema influye en la dirección del resto de elementos del sistema.” “…El efecto mariposa permite lo imposible. …A través del caos, un individuo, o un pequeño grupo de individuos, puede influir profunda y sutilmente en todo el mundo…”Si aún siguen pensando que es una locura, que es un sueño, que es imposible de llevarlo a la realidad, etc., los invito a que en sus ámbitos de influencia tengan el coraje de comenzar a poner en práctica la búsqueda del “Bien Común.” A lo mejor si todos empezamos a hacer lo mismo logremos que un aleteo de una mariposa genere un tornado en Argentina y no solo consigamos mejorar la situación del campo, sino también la de todo el país. Cdor. Gustavo Picolla
gpicolla@matba.com.ar

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