11 de abril de 2010 18:24 PM
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La Lombricultura y los fertilizantes orgánicos

Los fertilizantes orgánicos como el humus de lombriz son opciones efectivas para combatir la erosión de los suelos; incrementar el rendimiento de las cosechas; evitar la contaminación de los mantos freáticos y satisfacer la demanda de abonos inocuos para una agricultura sustentable.

La lombricultura, es como se le conoce a la producción de lombrices de tierra en cautiverio, lo que permite obtener un fertilizante de tipo orgánico o vermiabono con altos niveles de humificación y mineralización ayudando a la recuperación de los suelos erosionados a retener nutrientes como el calcio, magnesio o potasio. De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SEDEA) en Querétaro existen 67 proyectos dedicados a esta actividad que en promedio producen 500 toneladas mensuales de humus.

Entre otros beneficios, la lombricultura ayuda a que las plantas absorban de manera más rápida los nutrientes, evitando su pérdida por filtración al suelo; lo que a su vez impide la contaminación de los mantos freáticos por ser un producto 100 por ciento natural. En este sentido los expertos señalan que para que los estiércoles sean un abono inocuo deben pasar por un proceso de descomposición o compostaje, sin embargo, la lombriz roja californiana al pasar por su tracto digestivo la materia orgánica (estiércol composteado) efectúa una tercera transformación de la composta produciendo un abono de mayor valor nutritivo.

Cabe destacar que la lombriz roja californiana es codiciada por vivir 16 años en promedio, además se reproduce cada 21 días y tiene la capacidad de generar su propio peso en humus diariamente. De esta manera un productor que tenga una tonelada de lombriz en su criadero obtendrá 365 toneladas de vermicomposta al año. Una bolsa de 5 kilogramos de dicho fertilizante en el mercado cuesta alrededor de 30 pesos mientras que una tonelada está en mil 500 pesos. La ventaja de este producto es que no caduca, no pierde humedad y puede ser aplicado sin ningún tipo de protección debido a que es totalmente inocuo.

La práctica de la lombricultura no es un descubrimiento nuevo, desde la antigüedad la lombriz era conocida por Aristóteles como el arado o intestino de la tierra. Mientras que en el antiguo Egipto la Reina Cleopatra la catalogaba como un animal sagrado, tanto así que se le castigaba con pena máxima al que tratara de sacarlas del Reino para llevarlas a otros territorios. Darwin las menciona en su libro titulado "La Formación de la Tierra Vegetal por la Acción de las Lombrices". Obra que daría lugar a una serie de investigaciones que valiosamente han transformado hoy la lombricultura en una actividad zootécnica muy importante, que nos permite mejorar la producción agrícola.

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