12 de abril de 2010 08:44 AM
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¿Que pasará con el feedlot frente al nuevo escenario?

Los engordadores a corral deben adaptarse al más alto peso mínimo de faena y a la suspensión de las compensaciones. ¿Es viable el negocio?

Dentro de la política económica determinada por el Gobierno Nacional, se establecieron en el 2006 precios de referencia para la hacienda en pie, que, ante el aumento de los costos de alimentación (70 % en esa primavera), dejaban afuera del sistema al engorde a corral.
El Gobierno entendió la importancia del feedlot como herramienta de agregado de valor, ya que permitió mantener e incrementar el área agrícola sin resentir la producción ganadera, y su peso como la principal herramienta tecnológica de producción de carne, por volumen, calidad y eficiencia. Así, elaboró y puso en funcionamiento el sistema de compensaciones a los feedlots a principios del 2007, mediante el cual se compensaba la falta de precio de la hacienda.
El sistema estuvo vigente durante 3 años, y logró estabilizar la oferta de carne para el mercado local de manera contundente. Desde principios del 2009, la Cámara Argentina de Feedlot empezó a presentar documentación ante el Oncca, la Secretaria de Agricultura y la Secretaría de Comercio, en la que se proponían modificaciones en el sistema, para fomentar el aumento de los pesos de faena, anhelo compartido por todos los actores de la cadena desde hace 40 años.
A partir de ahí se explicó en los distintos ámbitos, y a nuestros asociados, la modificación propuesta al sistema, por uno que sólo compense hacienda más pesada. Así, lo único que está hoy en discusión es el modo de llegar a animales más pesados.
Por un lado, el Gobierno pretende adoptar el cambio en forma abrupta. Nuestra idea es generar un cambio escalonado en tres o cuatro trimestres, que permita al criador generar procesos de recría, al feedlotero adecuarse a una escala productiva más exigente, con otra demanda de capital de trabajo, y al comerciante y consumidor acostumbrarse a un tamaño de cortes más grandes, entendiendo que la calidad y terneza son similares a lo que estaba acostumbrado.
El primero de abril de este año se publicó la resolución que suspendió el sistema de compensaciones. Queda por definir cuáles serán las pautas y condiciones para el sistema que estimule el animal pesado. Esperamos que el nuevo sistema tenga la menor cantidad de modificaciones posibles respecto al que funcionó hasta hoy (requerimientos, planillas, etc.), ya que hemos caminado 3 años y creemos que la capacitación y conocimiento de un sistema lleva mucho tiempo, tanto para el productor como para los organismos del Estado.
Asimismo, nos encontramos hoy, como Cámara, trabajando para seguir destrabando los pagos adeudados, que representan una parte importante del capital de trabajo que se requiere para encarar esta zafra (terneros + maíz ), y alcanzar los niveles de encierre necesarios para mantener el mercado abastecido. Hoy la ocupación de los corrales está 30% por debajo que en la misma fecha del año pasado.
El engorde a corral en el país está consolidado. Las compensaciones son una herramienta clave para estimular aumentos de producción, en condiciones de mercados referenciados. Los corrales están a la espera de las señales clave (pago de compensaciones adeudadas y reglamentaciones nuevas claras) para continuar agregando valor a nuestros cereales, oleaginosas y subproductos.

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