13 de abril de 2010 07:53 AM
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Descubren parásitos que atacan a la soja y al maíz

La zona núcleo productiva comprobó una amenaza cierta bajo tierra, una nueva señal que envía el suelo, cada vez con más fuerza: los nematodos, parásitos que afectan la raíz y disminuyen la nutrición de las plantas. La presencia de nematodos en Córdoba, Santa Fe y en el norte bonaerense fue comprobada por técnicos de Syngenta y especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

La principal especie detectada fue el nematodo espiral, presente en el 94% de las 300 muestras tomadas, pero aún se ignora el daño económico que podría generar.

Marcelo Doucet, doctor del Conicet y experto en nematodos, consideró que la falta de rotación de cultivos favorece la proliferación de estos «parásitos» que atacan tanto al maíz como a la soja.

También dijo que «en esta campaña, el calor y la humedad conjuntamente con la siembra directa que es una técnica que no mueve el suelo, se detectó en forma exponencial la aparición de nematodos» en algunos campos.

Estos organismos de un tamaño diminuto, menores que un milímetro, resisten condiciones adversas tanto de sequía como de inundación. Las lesiones provocadas dificultan a la planta la absorción de agua y nutrientes, asimismo el cultivo afectado respirando más, gasta energía que se traducirá a la hora de la cosecha en menores rindes.

Los efectos no se observan durante la primera etapa del sembradío.

El doctor Eliseo Jorge Chaves, responsable del Laboratorio de Nematología de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) del INTA Balcarce, asegura que «son enemigos invisibles que deterioran plantíos de soja, maíz, trigo, girasol, papa y hortalizas».

«A medida que nos acercamos a la zona centro de Córdoba, la presencia de Meloidogyne (otra variedad de nematodo) se va incrementando. Vimos lotes con alta infestación en Pilar, Alta Gracia, Lozada y Laguna Larga», afirmó el ingeniero Pablo Rugeroni, del Servicio Técnico de la compañía.

En general, los nematodos se hacían presentes en suelos tropicales, pero tal vez el cambio climático amplió su hábitat, opinaron analistas.

La población que apareció durante el muestreo es de 800 nematodos por cada 100 gramos de suelo y en algunos casos hasta 2000.

Este hectoparásito migrador tiene un estilete que perfora y necrosa los tejidos, compromete la capacidad de absorción y destroza células además de actuar en comunidad: miles atacan las raíces.

En su movimiento dentro del suelo hacia las raíces arrastran esporas de hongos en su cuerpo que luego son introducidas dentro de la planta lo que contribuye al aumento de las enfermedades fúngicas.

La ingeniera Margarita Sillón (INTA) opina que para los hongos es un buen negocio la presencia de nematodos y la asociación de ambos es pésima para el cultivo.

En la anterior campaña generaron pérdidas del 10 por ciento del rendimiento en maíz y del 10,6% en soja. Syngenta se apresta a sacar un producto específico.

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