12 de julio de 2016 02:44 AM
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La lluvia ahoga al agro y provoca pérdidas millonarias

Según la Bolsa de Cereales de Córdoba, en la campaña gruesa se perderán 660 mil hectáreas por el impacto de El Niño. La soja fue el cultivo más afectado

Tras una década de políticas que perjudicaron al sector, el agro encontró a fines del año pasado un gobierno que le devolvió impulso y confianza. La mala noticia es que, paralelamente, le creció un enemigo: el clima. El Niño fue tan fuerte como se anticipaba y las secuelas están a la vista.

El impacto productivo de esta situación es significativo: según las últimas estimaciones difundidas por la Bolsa de Cereales de Córdoba, entre los cuatro cultivos de la campaña gruesa –soja, maíz, sorgo y maní–, se perdieron 663.500 hectáreas por las inundaciones que, multiplicadas por los rindes promedio provinciales para cada grano, arrojan un total de 2,7 millones de toneladas que quedaron enterradas bajo el agua o no se pudieron recolectar.

Esto es el 10 por ciento del total de la cosecha gruesa 2015/16, calculada por la entidad bursátil en 27 millones de toneladas, tres millones por debajo de la producción récord 2014/15.

Lógicamente, esto genera un impacto económico también relevante: tomando los valores FOB (precio internacional, sin descuentos) promedio entre abril y junio para cada producto, las pérdidas pueden valuarse en casi mil millones de dólares.

Para tomar dimensión de lo que significa, puede decirse que equivalen a dos veces el costo previsto para la construcción de los 
gasoductos troncales en Córdoba.

Soja. La Bolsa de Cereales estima que se perdieron 536 mil hectáreas. Si se tiene en cuenta que el rendimiento provincial ponderado es de 3,5 toneladas por hectárea, el resultado es una pérdida que oscila los 1,9 millones de toneladas. El menor aporte económico de la oleaginosa se puede proyectar en 750 millones de dólares.

Maíz. El área perdida por excesos hídricos alcanzaría las 85.600 hectáreas. Con un valor FOB de 183 dólares, equivalen a 130 millones de dólares que no ingresarían al circuito económico.

Maní. La superficie que quedará improductiva alcanza las 34 mil hectáreas: 10 por ciento del total sembrado. El rendimiento, en caja, se estima en 3,1 toneladas por hectárea, lo que arroja unas 100 mil toneladas del cereal que quedarán en el camino. La menor producción de maní significa 76,5 millones de dólares menos.

Sorgo. Se perderían finalmente 8.500 hectáreas. Esto implica una baja de siete millones de dólares.

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