18 de julio de 2016 11:28 AM
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El kirchnerismo provocó un apagón tecnológico en el agro argentino: los sistemas de alta produtividad en trigo fueron de apenas el 17%

En el ciclo 2014/15. En 2015/16 esa cifra habría sido aún menor.

El recorte de los precios de los granos promovido por el régimen kirchnerista –combo de retenciones + restricciones a la exportación– provocó un apagón tecnológico en el agro argentino: en el ciclo 2014/15 apenas un 30% de los planteos agrícolas instrumentaron modelos de alta productividad versus 35% y 46% en 2012/13 y 2010/11 respectivamente.

Tales resultados, correspondientes a la tercera edición del Relevamiento de Tecnología Agrícola Aplicada (ReTAA), fueron presentados hoy miércoles en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires durante un evento en el que participaron referentes técnicos del agro argentino.

La contracara del fenómeno fue un crecimiento de los planteos de bajo nivel tecnológico que pasaron de representar un 8% y 11% en 2010/11 y 2012/13 a un 16% en 2014/15 (el relevamiento se lleva a cabo cada dos campañas). Tales casos se caracterizaron generalmente por registrar dosis de fertilizantes nulas o insuficientes, abandono del sistema de siembra directa y uso de fitosanitarios ineficientes (pero más baratos) o en cantidades subóptimas. Los planteos de tecnología media se mantuvieron en un 54% en 2014/15.

La práctica de la siembra directa continuó bajando durante los últimos años para ubicarse en un 90% del área evaluada en 2014/15 versus 92% y 94% en 2012/13 y 2010/11 respectivamente (fenómeno posiblemente asociado a la decisión de roturar campos con niveles elevados de malezas resistentes).

Los cultivos más golpeados por el apagón kirchnerista fueron el trigo (apenas el 17% de los planteos instrumentados en 2014/15 fueron modelos de alta tecnología; en 2015/16 seguramente fueron menores), sorgo (29%) y cebada (35%). En trigo, además de la baja fertilización, se registró un incremento del uso de fungicidas más viejos (pero más económicos) como el tebuconazole.

En el caso del cultivo se maíz, en el período evaluado se observa una disminución de la densidad de siembra empleada tanto en planteos tempranos como tardíos (en 2014/15 la media fue de unas 62.000 y 57.000 plantas por hectárea respectivamente), un uso creciente de híbridos templados en desmedro de tropicales y un aumento considerable en las aplicaciones de insecticidas asociado a un leve incremento de la siembra de maíces RR (tolerantes a glifosato).

“El aumento del empleo de maíces RR puede estar relacionado con un crecimiento del uso de refugios en lotes sembrados con híbridos resistentes a insectos ante la amenaza de que algunos eventos, especialmente los Hx, quiebren la resistencia”, comentó Emilio Satorre, coordinador académico de Agricultura en la Unidad de Investigación y Desarrollo del Movimiento CREA y profesor titular de la Cátedra de Cerealicultura de la Facultad de Agronomía de la UBA.

Por su parte, Stella Carballo, investigadora del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, indicó que el aumento del uso de insecticidas en maíz (0,29 litros/ha en 2014/15 versus 0,14 y 0,08 en 2012/13 y 2010/11) “puede estar relacionado con el mayor impacto de plagas generado por la elevada humedad presente en un ciclo de tipo Niño”.

En lo que respecta a soja, la principal variable observada en el período es un crecimiento significativo en el uso de glifosato concentrado en desmedro del convencional (al 48%) y la aplicación de una mayor cantidad de productos adicionales al glifosato (fenómeno esperable en un escenario de presión creciente de malezas resistentes a herbicidas).

El girasol fue el único cultivo que en 2014/15 registró un crecimiento de los planteos de alta productividad respecta a 2012/13 y 2010/11. “Parte de eso puede explicarse porque el girasol era el único que en la campaña 2014/15 mostraba relaciones insumo/producto favorables respecto de las situaciones presentes en la campañas anteriores”, señaló Ramiro Costa, economista jefe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

El Relevamiento de Tecnología Agrícola Aplicada (ReTAA) se viene realizando desde hace más de cinco años con relevamientos en 17 regiones agrícolas con más de 60 variables analizadas en cada uno de los tres modelos evaluados (alto, mediano y bajo). La presentación fue realizada por Esteban Copati (jefe del departamento de Estimaciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires) y Sofía Gayo y Juan Martín Brihet (analistas de dicho departamento).

El documento completo puede descargarse aquí.

Foto. Ramiro Costa (izq.) y el presidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires Ricardo Valderrama.

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