19 de julio de 2016 16:46 PM
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Evaluación híbridos de maíz

CompartiremailFacebookTwitterPor Horacio Forján y Marina Lucrecia Manso de la CEI Barrow Las precipitaciones ocurridas en el mes de octubre permitieron lograr una buena implantación en todos los sitios experimentales. Posteriormente, también acompañaron los primeros estadios del cultivo, asegurando un adecuado desarrollo y estructura de las plantas a pesar que los registros pluviométricos de noviembre y […]

Por Horacio Forján y Marina Lucrecia Manso de la CEI Barrow

Las precipitaciones ocurridas en el mes de octubre permitieron lograr una buena implantación en todos los sitios experimentales. Posteriormente, también acompañaron los primeros estadios del cultivo, asegurando un adecuado desarrollo y estructura de las plantas a pesar que los registros pluviométricos de noviembre y diciembre estuvieron más ajustados.

En el período crítico (mediados de enero) de los maíces sembrados a fines de octubre, el aporte hídrico disminuyó drásticamente, aunque las reservas acumuladas a comienzos de este mes cubrieron buena parte de las necesidades. Para los sembrados tardíamente, en noviembre, el período crítico de febrero fue cubierto con aportes previos que aseguraron una buena definición de granos, a la vez que favorecieron el llenado en los sembrados en octubre.

El período final transcurrió con precipitaciones escasas en marzo y más elevadas en abril para Barrow, mientras que en San Francisco de Bellocq resultaron superiores al promedio histórico de la región en ambos meses, lo que permitió alcanzar un excelente llenado de granos. Esta quizás fue la característica diferencial de esta campaña donde se obtuvieron pesos de mil granos muy elevados.

El promedio de los materiales evaluados alcanzó a 13300 kg/ha en Barrow (Suelo limitado, siembra de octubre a 52 cm entre surcos), 14200 kg/ha en San Francisco de Bellocq (suelo profundo, siembra de octubre a 70 cm), y 15420 kg/ha en San Francisco de Bellocq (suelo profundo, siembra de octubre a 52 cm entre surcos). El ensayo de fecha de siembra atrasada alcanzó un promedio de 11200 kg/ha (Suelo limitado, siembra de noviembre a 52 cm).

En esta campaña la opción de atrasar la fecha de siembra tuvo fuerte aceptación en la región, registrándose más del 60% de la superficie sembrada con maíz bajo esta variante. La misma se realiza fundamentalmente en aquellos ambientes con limitantes para almacenar agua, buscando reducir los riesgos que presenta la siembra normal con la ocurrencia de floración del cultivo a mediados de enero, en concordancia con los días de mayor evapotranspiración en la región, trasladándola hacia principios de febrero donde las condiciones climáticas no son tan extremas.

Como habitualmente se realiza, en esta campaña se repitió en Barrow (SD a 0,52 m) un ensayo de alto potencial donde se ajustaron aspectos relacionados a la oferta hídrica y nutricional del cultivo. Bajo estas condiciones se alcanzó un rinde promedio de 17600 kg/ha., con un valor máximo de 19700 kg/ha. Los valores alcanzados muestran el potencial de rendimiento que presenta el cultivo en nuestra región.

La información generada por estos ensayos permite analizar el comportamiento de los híbridos frente a las distintas condiciones de implantación en las que son evaluados. Ello determina diferencias en aspectos fenológicos, sanitarios y productivos que sugieren su recomendación en aquellos ambientes donde se han destacado. En esta campaña se alcanzaron rendimientos sobresalientes producto de la conjunción de un acompañamiento de las condiciones hídricas, con un progreso genético manifiesto, corroborando la adaptación de los nuevos híbridos a los distintos escenarios regionales. INTA http://inta.gob.ar/documentos/evaluacion-hibridos-de-maiz-campana-2015-16

Fuente:

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