20 de julio de 2016 02:12 AM
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La amenaza de los hongos resistentes: “mezclar y alternar fungicidas es una estrategia obligatoria”

Es una de las recomendaciones de Marcelo Carmona, experto de la UBA en fitopatología. Otra estrategia: potenciar las aplicaciones con sustancias químicas que no sean fungicidas.

“El productor debe asistir a una toma de conciencia sobre lo que ocurrió con los herbicidas, para que con los fungicidas no le pase lo mismo”. Así resumió Marcelo Carmona, profesor de la cátedra de fitopatología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), sus recomendaciones para evitar que las enfermedades provocadas por hongos sigan el mismo camino de las malezas que se transformaron en resistentes, entre otras cosas, por repetir siempre el mismo mecanismo de acción.

Carmona fue uno de los principales oradores en el 2° Encuentro Nacional de Monitoreo y Manejo de Plagas, Malezas y Enfermedades realizado en Córdoba, oportunidad en la que brindó algunas claves que deben tenerse en cuenta para evitar que la amenaza de los hongos resistentes se transforme en una realidad.

 

 

Debe destacarse que se trata de una situación que no es ajena a la Argentina. El experto le dijo a Agrovoz que ya hay cultivos como la papa, la vid o el maní donde se han constatado resistencias a fungicidas; mientras que, en el caso de la soja y trigo, “lo estamos investigando, hay algunos casos experimentales que necesitan ser comprobados molecularmente”.

Pautas de trabajo

A la hora de enumerar algunos consejos para evitar sufrir resistencias a fungicidas, lo primero que destacó Carmona es mezclar y variar los principios activos que se utilicen en las aplicaciones.

“Hay que utilizar mecanismos de acción variados, las mezclas de moléculas son una estrategia obligatoria. Los mecanismos que estamos usando son altamente vulnerables”, puntualizó el experto y citó como ejemplo a Brasil, donde la roya asiática “fulminó a todos los fungicidas lanzados en los últimos años”.

Carmona también sugirió estar muy atento a los monitoreos, porque “llegar tarde (con las aplicaciones) también es una ventaja para la resistencia: no es lo mismo matar un brote con mil esporas que con un millón”.

La tercera recomendación del especialista fue respetar las dosis que sugieren los fabricantes. “Si bajamos las dosis, le damos ventaja a los hongos, porque las dosis bajas no brindan un control efectivo y pueden generar que las cepas con resistencia inmediata, sobrevivan”, explicó. Y continuó: “Realizar aplicaciones divididas incrementa la resistencia. Es un error aplicar dos veces 250 si el manual recomienda 500”.

 

 

Quimiosensibilización

Por último, Carmona hizo referencia a una tendencia que está creciendo a nivel mundial y que es la “quimiosensibilización” de fungicidas.

¿En qué consiste? “En potenciarlos para que respondan aún más y que cumplan mejor su función, agregándoles algún elemento químico que puede no ser un fungicida”.

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