21 de julio de 2016 09:51 AM
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El sector ganadero dice que es posible duplicar la producción

CompartiremailFacebookTwitterMás de 30 entidades reunidas hablaron de un escenario propicio para crecer, pero reclamaron políticas de largo plazo. Ayer en la Rural se reunió la Mesa de Ganados y Carnes, que nuclea a prácticamente todo el universo de organizaciones vinculadas a la producción de bovinos, pollos y porcinos. La cadena ganadera estimó que podría casi […]

Más de 30 entidades reunidas hablaron de un escenario propicio para crecer, pero reclamaron políticas de largo plazo.

Ayer en la Rural se reunió la Mesa de Ganados y Carnes, que nuclea a prácticamente todo el universo de organizaciones vinculadas a la producción de bovinos, pollos y porcinos. La cadena ganadera estimó que podría casi duplicar en 10 o 15

Promesas. Buryaile se comprometió a tomar los reclamos de los empresarios del sector cárnico.

Se trata del segundo encuentro de este tipo en busca de un mejor futuro para un sector que quiere recuperar el lustre tras varios años de crisis, en los que la Argentina perdió no solo 10 millones de cabezas de ganado bovino, el 20% de su stock, sino su sitio de privilegio entre los principales exportadores.

“Tenemos por delante una gran oportunidad”, decía el ganadero David Lacroze, uno de los principales impulsores de esta iniciativa. En la Mesa están todos salvo Alberto Samid y alguna otra organización, como la de los carniceros. Hay productores, criadores, inseminadores, consignatarios, feedloteros, frigoríficos exportadores y del consumo, avícolas y productores de cerdos. Todos coincidieron en que el consumo doméstico está cubierto, con unos 115 kilos anuales por habitante, y que por lo tanto las chances de crecer vendrán de las exportaciones. El consultor Víctor Tonelli fue quien trazó un escenario potencial para el lustro 2025/30. En el peor escenario, la Argentina podría incrementar su oferta de carne vacuna de las actuales 2,7 millones de toneladas a 3,8 millones. Pero en una escena óptima podría casi duplicarlas hasta 5 millones.

Sumando toda la oferta de carnes, se podría crecer de las actuales 5,2 millones de toneladas a cerca de 8,5 millones. Suponiendo que el consumo interno ya está cerca de su techo (en uno de los más elevados del mundo), la presunción es que todos los excedentes podrían ir al exterior. Las divisas generadas podrían crecer diez veces, de 1.100 a 10.500 millones.

“Los argentinos hemos vivido en un falso dilema que enfrenta al consumo interno y la exportación, que son cosas complementarias”, había machacado el gerente de La Anónima, Nicolás Braun, quien no descartó que la faena de bovinos pueda incrementarse de 12 a 16 millones de cabezas, lo que significaría “una oferta de 30% más de asado para consumir en el mercado interno”. Según este razonamiento, los lomos y otros cortes caros deberían tener vía libre para exportar, pues con sus ganancias debería poder subsidiarse los precios internos.

El ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, tomó el guante de los reclamos, referidos a que se intente una agresiva reapertura de mercados externos, que se faciliten líneas de financiamiento, que se remuevan trabas impositivas y que se enfrente la creciente informalidad y la persistencia de un estándar sanitario de peor calidad para el consumo interno y otro más exigente para la exportación.

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