22 de julio de 2016 17:55 PM
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Producir carne entre las sierras también es posible

Los hermanos Guerrero saben de eficiencia, cerca de Tandil realizan ganadería de ciclo completo y consiguen animales que comercializan tanto en el mercado interno como en el externo.

Ginés y su hermano Luis, son los herederos de un legado, “producir más y mejor carne”, esa fue la misión que les encomendó su padre, Luis García Guerrero, el fundador de “Fuente Nueva”, una pequeña explotación ganadera, de tipo familiar, con una producción promedio de 50.00 kilos de carne al año y un índice de preñez, que en 2016 fue del 96 por ciento.

La explotación se encuentra ubicada en el cruce de las rutas 226 y 74, en cercanías de la ciudad serrana de Tandil. La empresa es un ejemplo de eficiencia.

El emprendimiento, habilitado también para la exportación de carne, está formado por cuatro campos, que en total suman 485 hectáreas, dos son propiedad de Ginés y los otros dos de Luis. Además hay un feedlot de mediana capacidad, también de la familia.

En el establecimiento, que fue elegido por el IPCVA para realizar una jornada a campo, se practica la ganadería de ciclo completo (cría, recría y engorde intensivo y a pasto) y la parte agrícola es para autoconsumo. Se realizan los cultivos de sorgo y maíz para destinarlos a la producción de silo y pasturas para obtener reservas que son utilizadas durante el invierno. “Los silos pueden ser de avena, maíz o sorgo, destinados a la recría”, explicó a Ambito del Campo, Ginés García.

La producción ganadera está dividida en dos actividades. Una producen animales livianos, terminados en feedlot, de donde salen vacunos con un peso promedio de 420 kilos. La otra práctica consiste en producir novillos de entre 500 y 520 kilos terminados a campo con suplementación.

En la explotación se venía haciendo ganadería tradicional: “Seguíamos los pasos de nuestro padre, pero nos dimos cuenta de que la forma en que manejábamos el negocio ganadero no cerraba del todo. Decidimos sacar las vacas, separarlas de los terneros y llevarlas a otro campo que compramos”, agregó Ginés.

“Hacemos una ganadería muy simple, nos ayudó mucho el autoconsumo, que es muy fácil de lograrlo, porque ustedes ponen en el silo bolsa cualquier tipo de cereal. En nuestro caso tenemos picado de maíz, de avena y una cebada sembrada que en un futuro la podemos destinar a engorde o cosecharla”, añadió Ginés.

En uno de los campos: “Hacemos recría, llevamos a los animales hasta los 300 kilos y luego son trasladados al feelot, para sacar animales livianos. Los novillos los llevamos a 420 kilos con 60 días de encierro en y a las vaquillonas las sacamos con 350 o 360 kilos. A los animales se entrega maíz partido, con núcleo proteico, y un agregado de balanceado.

Para los hermanos García, en la etapa de engorde la tarea es muy simple, porque a los animales se les entrega maíz picado, al que se le agrega un núcleo proteico, en un porcentaje determinado por el nutricionista y se descarga con el mixer en los comederos.

Por su parte, Luis produce vacunos para la exportación. Explicó que para finalizar a los novillos se les entrega una suplementación, que es completada con una salida al campo donde se terminan a pasto.

El destete se lleva adelante en un campo lindero, ubicado en la sierra, y los terneros salen con un promedio de 200 kilos, con las madres suplementadas, a las que también se les da de comer desde el silo bolsa, además se le entrega pasturas, avena, sorgo y todo lo que se le pueda dar. Al momento del destete la vaca ya está servida. En esta etapa se incorporan a las vacas de última parición y las vacas secas, que también se engordan. Una vez terminados se mandan a la venta. En esta etapa se incluyen a las vaquillonas que no quedaron preñadas.

“Los animales tiene acceso al silo bolsa para alimentarse como autoconsumo, luego de recriados pasan a otro lote y en la salida al campo, se les da una suplementación diferente a la entregada a los animales terminados”, añadió Luis.

El campo es ganadero, pero una parte se destina a la agricultura, pero siempre con el foco puesto en la producción de carne. Parte del maíz cosechado se destina al silo bolsa y otra se canjea por alimentos balanceados.

“Lo que nosotros buscamos es completar el ciclo para que cuando llegan los terneros provenientes del destete nuevo al campo de recría, una parte del rodeo ya está listo el rodeo que sale como gordo, para no sobrecargar el campo. La cabeza de la tropa (los gordos), sale cuando ingresa la cola que es la ternerada nueva. De este campo sacamos 100 animales gordos que significan unos 50.000 mil kilos de carne. Los rodeos se completan a veces con terneros que se compran, según las necesidades económicas del establecimiento”, contó el ganadero.

En la explotación se trabaja con la raza Aberdeen Angus: “Como yo soy fanático de la raza Hereford, tengo toros negros para que me salgan careta”, detalló Luis García.

Respecto de la cantidad de vaquillonas, a medida que se las engorda, se hace una selección y “si vemos que alguna es buena, la separamos y la retenemos como vientre y la guardamos para entorarla. Las vacas secas o las vacas cot (última parición), las reponemos con vaquillonas preñadas. En el caso de las vacas cot, una vez paridas, como ya están gordas, les retiramos el ternero y se mandan a la venta, para evitar que ocupen espacios en el campo. Cuanto más aligeramos, tenemos más espacio físico y cuidamos el pasto”, analizó Luis.

El rodeo tiene un plantel de 50 vaquillonas y 50 novillos permanentes que se engordan. Las vacas de cría son alrededor de 80 con dos toros, alojadas en potreros muy chicos, que permite, con pocos toros, completar el servicio y un porcentaje de preñez que alcanzó este año el 96 por ciento.

En la explotación, durante unos cinco años se utilizó el sistema denominado Inseminación a Tiempo Fijo (IATF), “lo utilizamos para emparejar las pariciones, pero los resultados no nos gustaron y volvimos al sistema de inseminación natural. Ahora que casi lo logramos, que el toro se encargue. Con el IATF nunca pudimos pasar el 60% de preñez”.

Luis explicó que su hermano Ginés, en esta época del año, tiene sembrada algunas hectáreas de cebada que pueden tener como destino final la cosecha o la confección de silo. Las prácticas también se realizan para darles rotación a los potreros.

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