23 de julio de 2016 11:36 AM
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El negocio de las carnes: con el mejor futuro y un presente inestable

La producción de proteína animal genera expectativas por la posibilidad de crecer y conquistar mercados; para consolidar negocios necesitará fuertes inversiones

Así como el segundo semestre está más lejos de donde se pensaba, al sector de la carne también se le está corriendo el horizonte hacia delante. Lo sigue viendo espectacular, pero en el ínterin la exportación no arranca, los precios afuera no están tan buenos, la inflación hizo que el dólar ya no sea tan competitivo como seis meses atrás, el consumo interno (que se queda con el 92-3% de la carne), ya no convalida tanto los precios.

En este cuadro celebró su primer año la Mesa de Carnes, iniciativa que convocó a la mayoría de los involucrados en la producción de proteína animal, con la idea de armar una estrategia de cadena de valor, articulada, y salir de dos siglos de peleas y canibalismo. Horizontalmente, representa las distintas carnes: bovina, aviar, porcina, ovina; verticalmente, distintos eslabones: asociaciones de genética, ganaderos, consignatarios, frigoríficos, asesores, productores que exportan, supermercados, etc. La idea fue del consultor David Lacroze, y Luis Bameule, el hombre que hizo grande Paty/Quickfood, la condujo.

 

El evento realizado esta semana en la Exposición Rural de Palermo permitió repasar las metas y lo alcanzado. El triunfo de Mauricio Macri (impensado hace un año) sentó premisas: el fin del hostigamiento al sector, una economía de mercado moderna y un mejor tipo de cambio. Y derogó las retenciones y los ROE, barreras al comercio y la producción.

La meta para ellos ahora es aumentar la producción de carne, pasando de 225 kilos por animal a entre 250 y 300 kilos, y elevando la producción y productividad del rodeo, de 0,63 terneros por vaca, a entre 0,65 y 0,75. Según los especialistas Víctor Tonelli y Fernando Canosa, así, de los actuales 2,7 millones de toneladas de carne se pueden alcanzar entre 3,8 y 5 millones en 2025 y 2030. “Todo el crecimiento que prevemos es exportador. Con un mercado interno que consuma 55 kilos de carne vacuna, 46/47 de pollo y 18/20 de cerdo, pensamos que la exportación puede pasar de generar US$ 1100 millones a 10.500 millones”, dijo Tonelli.

 

 

Tres meses perdiendo plata

En el encuentro se celebró que el Gobierno haya reflotado la Oficina de Control Comercial Agropecuario con Marcelo Rossi al mando. Y todos lamentaron haber perdido al experto Héctor Salamanco.

 

Otra dificultad que plantean los frigoríficos es la puja entre los dos sindicatos que agrupan a los obreros frigoríficos. Hugo Borrell, presidente ArreBeef, espera que el Gobierno intervenga y los equipare. “Cuando se para una planta repentinamente, y los animales esperar en los corrales, pierden en un día un 1% de rinde”. dice. Multiplicado por 1000 animales, son $ 150.000 que se evaporan, que no se lleva nadie.

 

Pero Javier González Fraga, economista y ganadero y creador de La Salamandra, mostró mucho optimismo por la macro: “Es muy importante que el Gobierno piense que el motor del crecimiento es la inversión y no el consumo. El primer semestre parece recesivo e inflacionario, pero se están haciendo cosas importantes. Hay entusiasmo afuera con la Argentina, por la Argentina y por los problemas de afuera”.

 

Para él, la Mesa de Carnes debería poner sobre la mesa con el Gobierno dos temas: que los dólares que entran por exportaciones son los mismos que por especulación, pero generan mucho más trabajo. Y lograr una caída de las tasas. “Debemos pedirle al Gobierno que también apueste al sector”, dijo, y recordó que los alimentos generan la mitad del empleo industrial: “Este evento debería hacerse el Día de la Industria”, provocó.

 

La idea de integrar intereses en una estrategia estable estaba presente. Roberto Domenech, que lideró la resucitación de la industria avícola tras el desguace de los 90, recordó que los primeros pollos con genética llegaron a la Argentina en 1959, antes que a Brasil, porque había maíz. “Hoy Brasil produce y exporta maíz, y exporta pollos por US$ 8000 millones anuales. Es fundamental la definición de una política de carnes que trascienda a los gobiernos. Los lugares en el mundo están ocupados, hay que salir a conquistarlos y hay que hacerlo con presencia continua.”

 

Nicolás Braun, de La Anónima, recalcó que en carne vacuna “no hay conflicto sino sinergia entre la exportación y el mercado interno”, y explicó cómo los altos precios que paga la UE por ciertos cortes selectos permiten subsidiar picada y asado para el mercado interno.

 

El combate a la evasión y el doble standard sanitario fueron un denominador común. “Tenemos que sanear la cadena y solucionar la competencia desleal”, dijo Alfonso Bustillo, de la Asociación Argentina de Angus. El consignatario Ignacio Gómez Álzaga llamó a la responsabilidad, recordando la evasión tiene dos partes, un productor como un matarife, y a veces un consignatario. También Fernando Herrera, del consorcio de exportadores APEA, invitó a los que quedan afuera a sumarse, en vez de criticar.

 

“Vamos a poner las políticas de incentivo que hagan falta: crediticias, impositivas; necesitamos eliminar burocracia”, prometió el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile.

 

 

Inversión

Por US$ 12.000 millones

Para Javier González Fraga hacen falta 12 mil millones de dólares para poner de pie la industria de la carne, de los que no menos de u$s 7000 millones se necesitan para recuperar stocks, US$ 2000 millones para armar campos con alambrados, aguadas y otro tanto para reconvertir frigoríficos de consumo interno

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