29 de julio de 2016 12:50 PM
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Universidad Bar-Ilan. Un mapeo del genoma de la cebada de hace 6.000 años muestra que la domesticación de la cebada se inició en el Galil de Israel

CompartiremailFacebookTwitterEl mapeo llevado a cabo por un equipo internacional de investigadores de las principales instituciones de investigación en todo el mundo y bajo la supervisación de programas israelíes revela que la domesticación de la cebada fue en Israel, en el valle del Jordán y en la parte superior del Galil. Los resultados aparecen esta semana […]

El mapeo llevado a cabo por un equipo internacional de investigadores de las principales instituciones de investigación en todo el mundo y bajo la supervisación de programas israelíes revela que la domesticación de la cebada fue en Israel, en el valle del Jordán y en la parte superior del Galil. Los resultados aparecen esta semana en la revista Nature Genetics. Los iniciadores del estudio son el Prof. Ehud Weiss del Departamento de Tierra de Estudios de Israel y Arqueología de la Universidad Bar-Ilan junto con investigadores de Alemania y otros países.

La investigación comenzó subiendo en una escalera de cuerda a la cueva que se encuentra a 100 metros debajo de la cima de Masada y termino cuando se compararon los resultados en una base de datos de cientos de ADN genético de variedades de cebada de todo el mundo para identificar el lugar donde comenzaron los seres humanos a domesticarla por primera vez.

Las semillas de hace 6.000 años se excavaron en el Yoram, una cueva situada en el desierto de Judea cerca del Mar Muerto. Estos granos y decenas de miles de restos de otras plantas fueron encontrados durante la excavación arqueológica.

“Los restos arqueológicos nos dan una oportunidad única para mapear por primera vez el genoma de una planta del período calcolítico. El material genético está bien conservado a pesar de los miles de años transcurridos gracias a las condiciones que prevalecen en las cuevas de la región”, explica el profesor Weiss. Para determinar la edad de los granos antiguos, se utiliza el método de datación por carbono 14, mientras que la otra mitad se utilizó para preparar el ADN antiguo. “Para nosotros, un ADN antiguo es una especie de cápsula del tiempo que nos permite viajar atrás en la historia y observar el proceso de domesticación de las plantas alimenticias “, explica Weiss.

“Este hallazgo es sorprendente, teniendo en cuenta el enorme cambio en el clima, la flora, la fauna y en los métodos agrícolas locales utilizados “, dice el Dr. Martin del Instituto de Genética de Plantas y Campo de Investigación de Cultivos.
El presente estudio de la botánica y arqueología combinado con genómica y la bio informática, ha traído nuevos conocimientos sobre los orígenes de nuestras plantas de alimentos. “Esto es sólo el comienzo de una serie de investigaciones de los restos arqueológicos de plantas prehistóricas que nos proporcionará nuevos conocimientos sobre el origen de la alimentación de plantas, la domesticación y propagación. Continuamos esta investigación prometedora con el fin de utilizar los datos de las cápsulas de tiempo para la identificación de genes que se han perdido en el proceso de domesticación de trigo y cebada” concluye el Prof Weiss de la Universidad Bar-Ilan.

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