3 de agosto de 2016 12:06 PM
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El factor determinante es la gente: resultados de la primera evaluación nacional de gestiones ganaderas

Características de las empresas CREA más productivas .

¿Qué es lo que caracteriza a las empresas ganaderas más eficientes? Esta fue una de las preguntas que motivó el primer análisis ganadero nacional de gestiones productivas CREA (el cuál fue realizado con datos estandarizados recolectados en el ejercicio 2014/15).

La evaluación recopiló datos de 268 empresas ganaderas localizadas en 13 regiones CREA. Tras analizar los resultados de diferentes empresas de cría, se seleccionaron los 10 casos con mayor producción de carne por cabeza para intentar identificar los factores que les permitieron destacarse por encima del promedio de la población.

“Si bien los sistemas son complejos y es difícil definirlos a partir de un único indicador, para el análisis se optó por seleccionar aquél que permitiera comparar distintas zonas, independientemente de las condiciones ambientales”, explicó el técnico del Área de Ganadería del Movimiento CREA, Matías Bodini, en un artículo publicado en la última edición de la Revista CREA.

Las empresas con mejor performance en términos de producción de carne por cabeza (denominadas “top”) presentaron un promedio de 181 kilos por cabeza versus una media de 112 kg/cabeza para todos los casos analizados. Eso representa una brecha del 60% entre la población general y las empresas “top”.

“Los casos más destacados están en diferentes zonas CREA: Sudeste, Oeste Arenoso, NOA, Mar y Sierras, Litoral Sur y Centro; eso indica que las mayores producciones por cabeza estuvieron asociadas a características inherentes a las empresas y no a particularidades zonales”, aclaró Bodini.

Al evaluar la eficiencia reproductiva, tanto las empresas “top” como el resto de la población presentaron valores promedio cercanos al 90%, lo que indica que el manejo de las preñeces es un aspecto en general bien trabajado por la mayoría de las empresas CREA.

Sin embargo, al evaluar el destete se observan diferencias entre las empresas destacadas y el resto de la población. “Los valores medios para la mayoría de las empresas fueron de 78%, con alta dispersión de datos, mientras que las empresas top promediaron 83%” puntualizó Bodini.

Si bien los valores obtenidos por las empresas CREA fueron superiores al promedio nacional, la diferencia entre vacas preñadas y terneros logrados es un indicio de importantes pérdidas de productividad. “Se deduce así que el control de las mermas fue una de las razones detectadas como característica diferencial entre las empresas top y la población” apuntó el técnico CREA. Las mayores mermas preñez-destete se registraron en Litoral Norte, NOA y Norte de Santa Fe.

Otro indicador relevante es la eficiencia de stock (que refleja cuántos kilos se produjeron por cada 100 kilos existentes). El 75% de los casos más destacados del ciclo 2014/15 presentó valores superiores al 43%. “Sólo dos de los 10 casos top incluían la recría; es decir, ocho de los casos con mayor eficiencia de stock no tenían como complemento la recría para presentar esos valores de eficiencia”, indicó Bodini.

El análisis de la escala de producción, medida como stock de vientres, presentó resultados diferentes en zonas pampeanas y extrapampeanas. En las primeras, el 75% de los casos más destacados correspondió a establecimientos con menos de 500 vientres versus un promedio general de la población evaluada de 1338 vientres (es decir: el aumento de escala actuó en detrimento de la eficiencia del sistema). Sin embargo, en las zonas extrapampeanas ocurrió lo contrario: los casos más exitosos en cuanto a producción por cabeza se asociaron a campos de mayor escala.

Otro aspecto que surgió del análisis es que aquellas empresas que produjeron más de 80.000 kilos por trabajador obtuvieron buenos resultados en términos de producción de carne (kg/cabeza), altas eficiencias de stock y buenos indicadores reproductivos en relación al resto de los establecimientos. “Las empresas que tuvieron alta productividad por persona obtuvieron buenos resultados en el resto de los indicadores”, comentó Bodini (ver gráfico).

Se analizaron además sistemas de corrales livianos (definidos como encierres de terminación con pesos de inicio menores a 220 kg/cabeza y peso de salida de hasta 360 kilos). Se detectaron cinco empresas destacadas que obtuvieron un índice de conversión (IC) menor a 6.4, mientras que más de la mitad de la muestra registró un IC superior a 8,0. No se registró una correlación entre IC y tipo de dieta ni escala del corral de engorde. El factor determinante en este caso fue la metodología de la entrega de alimento.

El artículo completo puede leerse en la edición del mes de junio de la Revista CREA.

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