4 de agosto de 2016 02:59 AM
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¿De qué se habla en los pasillos de Aapresid? Acá lo podes leer

CompartiremailFacebookTwitter“En este congreso se siente y respira esperanza. Al fin, un gobierno nacional que nos entiende rompió las cadenas y liberó la producción. Ahora, sin ataduras, la pelota está en nuestra cancha”, señaló el presidente de Aapresid, Pedro Vignau, en su discurso inaugral del congreso anual de la entidad, que empezó ayer y termina mañana […]

“En este congreso se siente y respira esperanza. Al fin, un gobierno nacional que nos entiende rompió las cadenas y liberó la producción. Ahora, sin ataduras, la pelota está en nuestra cancha”, señaló el presidente de Aapresid, Pedro Vignau, en su discurso inaugral del congreso anual de la entidad, que empezó ayer y termina mañana en Rosario. Y esa “esperanza” se puede palpar. Ya que en hall comercial y en los salones de exposiciones del mega encuentro -que juntó a más de 4.000 chacareros,75 empresas patrocinantes y tuvo que duplicar espacios para la exposición de maquinaria agrícola- como hacía mucho no pasaba se habló de negocios, se cerraron operaciones de venta, se presentaron nuevos productos y poco se habló de política y reclamos sectoriales. La maquinaria del campo está a full.

x) Las ventas de semillas y fertilizantes tiene un ritmo impresionante. “Este año la financiación de los bancos no es tan agresiva como la de años anteriores, donde todo se compraba con tarjeta, porque está claro que las altas tasas de interés y la inflación les redujeron margen de maniobra, pero en cambio las que están haciendo el esfuerzo de financiar son las propias compañías proveedoras”, dijo Aníbal Ivancich, el presidente de Maizar. “Las ventas de herbicidas por ahora vienen lentas, pero se reactivarán sobre el cierre de campaña y redondearán un buen ciclo porque las necesidad de combatir las malezas es imperiosa y su resistencia al glifosato es mucha”, aportó Juan Caporacci, coordinador de herbicidas para Argentina y Uruguay de FMC Química.

x) Tal vez la principal preocupación entre técnicos y productores está en lo alto que quedaron las napas porque en un contexto de excesos hídricos puede tirar abajo los rendimientos. Por ejemplo, en una de las charlas más escuchadas, el consultor Luis Salado Navarro presentó un estudio que muestra que 1970 la napa estaba a 12 metros, mientras que en 1990 pasó a 6 metros y ahora se encuentra a 1,5 metro. “Hay una tendencia terrible a la suba de la napa en la región núcleo y eso es porque se ha roto el equilibrio original de la pradera pampeana”, alertó.

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