5 de abril de 2010 13:54 PM
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Bosques nativos: establecerán categorías según nivel de riesgo

La protección de los bosques nativos mendocinos era una deuda pendiente y el paso del tiempo sin medidas al respecto contribuyó a la desaparición de un alto porcentaje de los ejemplares que hoy subsisten únicamente en la franja oriental de la provincia.

En la mayoría de los casos el retroceso forestal fue producto de los incendios a raíz de la quema de pasturas, situación que se agravó por la falta de lluvias –las zonas de forestales nativos registra un escaso promedio de 350 milímetros anuales–.

La crítica situación de los algarrobos, por nombrar la especie predominante en los manchones boscosos que persisten, podría revertirse con la llegada de $1.600.000 desde la Secretaría de Ambiente de la Nación destinados al ordenamiento territorial necesario para la conservación de los forestales en Mendoza.

Después de un año de la reglamentación de la Ley de Bosques, la firma de un convenio entre el secretario de Ambiente provincial, Guillermo Carmona, y el secretario de igual área a nivel nacional, Homero Bibiloni, se confirmó el envío del dinero que será destinado al mentado registro de los árboles nativos.

El mapa con la localización y categoría de nivel de riesgo de los Prosopis flexuosa (nombre científico de los algarrobos) comprenderá la Reserva Telteca y sus alrededores en Lavalle; el delta del río Tunuyán en La Paz, pasando por la Reserva de Ñacuñán, en Santa Rosa, para terminar en Alvear.

Otras especies arbustivas como el chañar entrarán en el ordenamiento que, según la promesa del director de Recursos Naturales, Daniel Gómez, será terminado este año.

Tras este proceso, tal como indica la Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, de alcance nacional, se procederá a la confección de un plan de manejo sustentable que impulsará la organización, administración y uso de los bosques de forma tal que permita mantener su biodiversidad, productividad, vitalidad, potencialidad y capacidad de regeneración.

Colorearán las zonas en peligro
“Después de trabajar haciendo tareas de campo para determinar qué especies conforman los manchones boscosos, lo que se hará es establecer categorías de las zonas según el peligro”, explicó Mariano Bourguet, jefe del Departamento de Flora de la Secretaría de Ambiente local.

Los niveles establecidos son: rojo (sectores de muy alto valor de conservación que no deben transformarse), amarillo (mediano valor de conservación) y verde (sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse parcialmente).

“Hay zonas como la Reserva Telteca y Ñacuñán donde los algarrobos están protegidos. En el Sur no hay ninguna reserva y serían los primeros en considerarse zona roja, como también el delta del río Tunuyán, en La Paz, que debería contar con algún tipo de protección”, expresó el funcionario.

Es que de las casi 1.0000.000 hectáreas de bosques nativos que hubo originariamente en Mendoza, persisten en relativamente buen estado de conservación 290.000. Esto porque sólo en Alvear en los últimos años se perdieron 700.000 hectáreas por incendios forestales.

En La Paz, que sumaría varios miles de hectáreas de superficie al total, los estudios no son avanzados, si bien los científicos estiman que la zona boscosa debería ser protegida.

“El dinero enviado desde la Nación se destinará al ordenamiento territorial, pero además programas de investigación y desarrollo”, dijo Bourguet.

La Ley de Bosques establece también que las provincias tendrán funciones para controlar que se cumpla con la conservación.

Por eso desde el Gobierno local no descartan que a futuro el plan de manejo incluya sanciones para quienes no contribuyan al cuidado de los ejemplares autóctonos.

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