16 de septiembre de 2016 22:30 PM
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EFSA rebaja concentraciones de cobre en piensos para lechones

UNIÓN EUROPEA - Recientemente, la EFSA (del inglés, Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) propuso modificaciones de los niveles máximos de cobre en piensos para algunos grupos de animales. Entre otros, recomendó una reducción en el contenido máximo de cobre en los piensos para lechones. Escribe Nuria Martínez Herráez, redactora en El Sitio Porcino.

El grupo de expertos de la EFSA sobre aditivos y productos o sustancias empleadas en la alimentación animal (del inglés, FEEDAP) recomienda que el contenido de cobre en el pienso completo para lechones no supere los 25 mg por kg (por debajo de los 170 mg/kg).

Según este grupo de expertos, los niveles recomendados son suficientes para satisfacer las necesidades nutricionales de los diferentes grupos de animales en los que se ha propuesto una reducción.

 

 

Relación directa con la resistencia antimicrobiana

El principal motivo detrás de esta decisión es que se cree que la reducción del nivel de cobre podría desempeñar un papel importante en la reducción de la resistencia antimicrobiana.

Según la opinión científica de los expertos de la EFSA, se sugiere que la reducción del cobre en la alimentación podría ayudar a reducir la resistencia a los antimicrobianos en cerdos y en el medio ambiente. Esto es debido a que algunos estudios indican que la aparición de resistencia a los antibióticos podría estar relacionada con la proximidad genética de algunos genes de resistencia a antibióticos y el cobre.

 

 

Decisión positiva para el medio ambiente

Por otro lado, el grupo de expertos de la EFSA estimó que la reducción de los niveles de cobre en los piensos para lechones reduciría la liberación de cobre en el medio ambiente a través del estiércol en un 20 %.

Además, según el estudio de la EFSA, si se llevará a cabo la reducción del contenido de cobre en el pienso para lechones hasta el nivel recomendado, hasta 1200 toneladas de cobre al año dejarían de arrojarse al campo. Es decir, tendría una repercusión importante en las concentraciones de cobre que las explotaciones porcinas tienen en el medio ambiente

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