7 de abril de 2010 07:52 AM
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Son cortes herramienta de impacto favorable   (Mexico)

Compensaría los costos de producción, además de que presionaría a la baja la carne nacional

Los productores de carne deben enfocar sus planes hacia la exportación de cortes, ya que es un mercado que tiene muchos beneficios, tanto particulares como sociales. Dentro de los particulares estaría que ayudaría a compensar los costos de producción, y en lo referente a los sociales induciría a reducir las importaciones y presionaría, por tanto, los costos a la baja. Esto estima Antonio Manuel García Garza, tesorero de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas, quien comenta que México tiene varios factores a favor, como la carne «orgánica », que apenas empieza a exportarse. Señala que la preocupación de la exportación de carne no se había tomado como debiera ser pero que poco a poco México ya exporta 40 mil toneladas de carne y sigue creciendo en forma acelerada. Cortes. García Garza señala que un ideal es la exportación de cortes especiales, porque se pagan muy bien y se tienen más posibilidades de auxiliar a la actividad. Que paguen bien un corte especial daría como resultado que el resto de la res en el mercado nacional entraría a un precio más barato y «eso compite con la importación » y se ayudaría a la ganadería. Por lo anterior, aconseja que se debe hacer un balance entre lo que se exporta en cortes y lo que se exporta en becerros, en el sentido de cada vez más hacer el esfuerzo de mejor exportar producto «y menos becerros». Asimismo reitera: «Cuando exportas una pequeña parte de la res a un precio alto, te da margen a que el resto lo puedas dar más barato tú. Entonces, con eso atacas un poquito la importación ». Perspectiva. García Garza comentó que México tiene una amplia perspectiva para desarrollar la ganadería orgánica, misma que se está posicionando en los mercados asiáticos y que ha sido muy favorecida en cuanto a su consumo. Señala que en toda la costa del golfo (golfo de México) se tienen condiciones muy adecuadas para producir carne orgánica, o carne sin la adición de granos o de «promotores de crecimiento». Agrega que algunos productores de Tabasco, Veracruz y Campeche ya han tenido algunas experiencias al respecto, particularmente con los coreanos. Sin embargo, dice no tener cifras sobre el plus que por producir carne orgánica pudiera obtenerse, aunque, de acuerdo a las tendencias comerciales, deja buena perspectiva. Exportación. En cuanto a la exportación de la carne bovina de México, considera que es una actividad a la que se le había puesto la debida atención. Señala que en México se tiene poco exportando, pero lo que se ha hecho tiene una significativa importancia. «Hace pocos años, hasta donde entiendo, creo que no hacíamos nada, y ahorita ya estaos en 40 mil toneladas anuales, pero creciendo a mucha velocidad», comenta el entrevistado. Además, expresa que aunque dicha cifra pareciera poquita carne, pues sólo representa 200 mil reses, «son dos mil millones de pesos lo que se está recibiendo por esta actividad». En los tiempos normales de exportación, México llegó a exportar hasta un millón 200 mil becerros, aunque últimamente la crisis mundial también golpeó a estos engordadores, a grado tal que llegó a caerse hasta en 400 mil o 500 mil becerros exportados. Comenta García Garza que el becerro de exportación ha servido, a lo largo de diez años, como valor de referencia, de tal manera que a como ande el becerro «se va todo. Así son los cárnicos», dice. Exportaciones. Sobre la exportación de carne de bovino, el tesorero de la CNOG comenta que México tiene más de veinte zonas exportadoras, pero también hay estados en los que no se ha podido avanzar mucho en cuanto a infraestructura para cubrir los protocolos necesarios del país al que se quiera exportar. Señala que la exportación de carne puede ser de todas partes, siempre y cuando pasen por una inspección TIF y cubriendo precisamente los protocolos que exige el país de destino. «Jalisco es un gran estado ganadero, que junto con Veracruz pueden ser de los de mayor exportación. El problema en Jalisco es que hay muchas rancherías que complican el problema de la tuberculosis y brucelosis», expresa. Asimismo explica que la importación, en este caso de carne, tiene que ir con el poder adquisitivo de la gente y éste, en el último año, ha pasado un periodo muy difícil y por lo mismo hace que «baje un poquito la importación». Aunque también tiene sus bemoles, puesto que esto favoreció, por otro lado, que productos elaborados a base de harinas de aves (que son muy económicos) entraran en forma de embutidos. «Y actualmente es un escándalo lo que ya se vende en México (de embutidos de este tipo)», finaliza el entrevistado.Manuel García Garza

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