7 de abril de 2010 08:31 AM
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LLEGAN AL PAÍS HELICÓPTEROS SIN PILOTO PARA HACER MONITOREO DE CAMPOS

La empresa Indra junto a una consultora nacional desarrolló la tecnología y el software que permite ver la calidad de los cultivos y alertar sobre plagas y desastres climáticos.

  La producción agropecuaria nacional suma tecnología para aprovechar más cada hectárea del país. A la mejora en semillas a través de la incorporación de transgénicos se sumó una cada vez más dinámica industria de los fertilizantes y los agroquímicos y luego, la especialización en maquinarias agrícolas y sistemas de monitoreo de suelos y cultivos.  
En esta carrera que busca una mejor productividad por kilómetro cuadrado de tierra, la filial argentina de la firma europea de tecnología Indra agregará ahora un servicio de monitoreo de cultivos a través de plataformas aéreas que vuelan ubicándose satelitalmente. Se trata de aviones y helicópteros pequeños que pueden sobrevolar a una velocidad de entre 70 y 100 kilómetros por hora una superficie que se le asigne por sistema, tomando imágenes detalladas de la superficie. Estas plataformas son no tripuladas, es decir, no tienen conductor ni control remoto, sino que el itinerario se asigna por un sistema que le permite funcionar como una computadora voladora que toma imágenes. De esta manera, con un software complementario se puede evaluar la calidad de los cultivos para optimizar las aplicaciones de productos, además de alertar sobre plagas y desastres climáticos.
  
Para completar el sistema de tres pasos -plataforma aérea, censores y software- Indra se asoció con una consultora agropecuaria nacional, según explicó a El Cronista Comercial Ricardo Viaggio, gerente general de Indra en Argentina.
  
La plataforma aérea es una adaptación creada por la filial argentina para el agro, además de que podrá utilizarse para otras aplicaciones, como la minería y el medio ambiente. A nivel internacional, la empresa tiene productos que se aplican en el ámbito militar y la aplicación local al ámbito civil responde a la convicción de que en Argentina hay un mercado que demanda este producto que “no incluye sólo las grandes extensiones de tierra, sino también los cultivos intensivos, como los arándanos”, explicó Viaggio.
  
Los censores, o cámaras, varían en su intensidad -según la aplicación- y pueden tomar imágenes de hasta 10 centímetros por debajo de la tierra.
  
Indra apunta a prestar el servicio de monitoreo de campos a partir de mitad de 2010, finalizando un proceso de investigación que habrá durado poco menos de dos años. Para eso, utilizará unidades cuyo costo de producción varía entre 500 mil y el millón de dólares, sin contar el software especializado.
  
Entre otras aplicaciones, los helicópteros también pueden sobrevolar zonas de desastre donde las comunicaciones se interrumpen y relevar las condiciones del terreno.

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