7 de abril de 2010 08:45 AM
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Científicos del ARS desarrollan nueva prueba para detectar una toxina en alimentos

La mayoría de la gente requieren dos días para recuperarse de la intoxicación alimentaria causada por la toxina Staphylococcal enterotoxin A (SEA por sus siglas en inglés). Producida por la bacteria Staphylococcus aureus, esta ...

La mayoría de la gente requieren dos días para recuperarse de la intoxicación alimentaria causada por la toxina Staphylococcal enterotoxin A (SEA por sus siglas en inglés). Producida por la bacteria Staphylococcus aureus, esta toxina es una causa principal de la intoxicación alimentaria en EE.UU. y mundialmente, según químico Reuven Rasooly con el Servicio de Investigación Agrícola (ARS).Para ayudar a los oficiales de salud pública a descubrir la fuente de los brotes de intoxicación alimentaria en los cuales SEA es un sospechoso, y para darles a los fabricantes de alimentos otra manera de asegurar la seguridad de sus productos, Rasooly ha desarrollado una prueba mejorada para detectar esta toxina en alimentos. Él y técnica Paula M. Do desarrollaron la prueba en el Centro de Investigación de la Región Occidental mantenido por el ARS en Albany, California.La nueva prueba puede detectar la toxina en niveles un mil millón veces más bajos que aquellos detectados por la prueba actual, la cual es considerada como “el estándar de oro” para la detección de SEA. Los experimentos de los investigadores con el pollo, la carne de res y la leche indican que la nueva prueba puede distinguir con precisión entre la toxina activa e inactiva, y puede rendir resultados reproducibles.La prueba se aprovecha de la “vida doble” de la toxina. Además de causar la náusea, el vómito, la diarrea y otros síntomas de la gastroenteritis, SEA también funciona como un súper antígeno–es decir, una molécula que activa números grandes de células del sistema inmunológico. La nueva prueba explota este rasgo midiendo la proliferación de los linfocitos esplénicos, los cuales son células del sistema inmunológico producidas en el bazo. Para la prueba, las células se mantienen vivas en cajas de Petri en el laboratorio.La nueva prueba es práctica, comparativamente rápida y relativamente económica. Los técnicos con experiencia pueden aprender rápidamente cómo realizar esta prueba utilizando el material estándar de laboratorio.Rasooly y Do publicaron un informe sobre su nueva prueba este año en la revista ‘FEMS Immunology and Medical Microbiology’ (Inmunología y Microbiología Médica FEMS).

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