7 de abril de 2010 09:06 AM
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Adiós a la carne de "ternera": elevan el peso mínimo de faena

Tras varios años de idas y vueltas, el Gobierno dio ayer un paso decisivo para evitar la matanza de vacunos muy jóvenes y livianos, y forzar que se produzca mayor volumen de carne.

Desde mayo, los ganaderos no podrán enviar a faena bovinos de menos de 300 kilos. Así, desaparecerá del mercado la carne de "ternera" que los argentinos comieron sin contemplaciones en los últimos años. Sin embargo, no desaparecerá esa categoría comercial, ya que se podrán seguir vendiendo como si fueran de ternero o ternera los cortes de animales más pesados.

Una resolución del Ministerio de Agricultura publicada ayer en el Boletín Oficial puso en marcha la primera respuesta seria del Estado (no se cuenta el bloqueo errático de Guillermo Moreno a las exportaciones) para enfrentar la crisis ganadera. Esta crisis se expresó en una fuerte suba de los precios al consumidor, pero nació con un achicamiento del stock, que cayó en pocos años de 58 a 50 millones de cabezas.

Agricultura recurrió a una receta que ya había intentado imponer sin éxito en 2007: elevar el peso mínimo con el cual los bovinos pueden ingresar al matadero. Hasta ahora, ese piso era de 260 kilos, pero la nueva norma lo elevó a 280 kilos para abril y a los mencionados 300 kilos a partir de mayo. El objetivo es erradicar de los frigoríficos los animales más chicos, englobados hasta ahora en la categorías terneros/as, y obligar a los productores a echarle más kilos antes de enviarlos al mercado. Así, finalmente, se producirá más carne con el mismo stock ganadero.

Esta medida no hubiera tenido sentido sin otra decisión publicada ayer: los feed lots (corrales de engorde intensivo) no cobrarán más compensaciones de la ONCCA. Esos subsidios (1.600 millones de pesos desde 2007) llenaron el mercado de terneros, a punto tal que 20% de la oferta de carne correspondió en 2009 a estas categorías. En criollo: hasta ahora, 1 de cada 5 kilos de carne provenía de bovinos de menos de un año de vida. Carne muy tierna, pero escasa. Al imponerse un piso más elevado a la faena, se pretende evitar esa suerte de "infanticidio".

En las carnicerías, esta decisión debería haber eliminado la categoría "ternera". Pero Agricultura también modificó los pesos de clasificación de los bovinos. Elevó de 300 a 350 kilos en pie los animales incluidos en esa primera categoría. Para la gente es sencillo: desde mayo le venderán como si fuera de "ternera" carne que hasta ahora era de novillito o vaquillona. Otra triquiñuela oficial fue nivelar el peso de las vacas y los novillos en 430 kilos. Así se permitirá a algunos vender carne de vaca como si fuera de vaquillona.

Más allá de estos detalles, es evidente el fuerte viraje de la política ganadera, que desde 2006 -con la intervención de Moreno-, incentivó la oferta de animales pequeños a costa de liquidar el stock. Ahora se trata de producir más carne con los vacunos que sobrevivieron. Los técnicos de Agricultura consideran que es el momento ideal, porque el precio justifica la inversión y hay una abundante oferta de pasto.

El ruralismo no coincide. La Mesa de Enlace, a la obligación, hubiera preferido estímulos impositivos. El bloque advirtió además que la medida provocará una inmediata retracción de la oferta de ganado, que podría provocar más subas al consumidor. En el Estado, en cambio, aseguran que esos valores ya tocaron su techo. Dicen que la fuerte caída del consumo de carne, de 75 a 55 kilos anuales per cápita, será la mejor barrera contra nuevas remarcaciones.

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