11 de octubre de 2016 17:55 PM
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De remate feria a mercado regional

Tras años de operar locamente, una firma consignataria de Pergamino convocó a actores de experiencia en la comercialización de ganado a nivel nacional y en la difusión masiva y ganó escala. Un veterinario, al frente de la iniciativa, cuenta cuáles son los beneficios para la ganadería y la gente de la zona

“Estábamos preocupados por la situación económica local. Buscando soluciones, nos dimos cuenta de que en 150 km a la redonda de Pergamino hay un millón de cabezas de ganado, gran cantidad de feedlots, abundante producción de maíz, rutas y autopistas, y ciudades con miles de habitantes que consumen 60 kilos de carne/año cada uno. Entonces, decidimos desarrollar la feria y transformarla en un mercado regional”, dijo el veterinario  Gabriel Carnevale, Gerente de Arbeleche Ferias Ganaderas, consignataria pergaminense con 40 años de trayectoria. Y subrayó que “la idea es agrandar el volumen de negocios y contribuir a generar fuentes de trabajo”.

 

Con esta visión, la firma convocó a Colombo y Colombo de gran experiencia en la comercialización a nivel nacional y al portal Agrositio con su fortaleza en la difusión sectorial. En marzo de 2016, lanzaron el Mercado Regional de Hacienda de Pergamino, una pujante asociación para el comercio de cría, invernada y gordo.

 

“Arbeleche aporta los compradores de la zona, Agrositio los de extrazona y Colombo y Colombo trae los de Liniers. Al haber tanta demanda, los remitentes nos anotan cada vez hacienda de más lejos, porque dicen: ‘si a este mismo cliente lo tengo cerca  para qué voy a ir hasta Liniers, mejor vendo en Pergamino”, sostuvo Carnevale. También, tienen en cuenta que su tropa está expuesta a mayor cantidad y diversidad de compradores que una feria común. Sin embargo, subrayó que “la iniciativa no reemplaza al mercado de Liniers ni al de Rosario, por el contrario los complementan”.

 

Para Carnevale, un tema estratégico es la ubicación geográfica del nuevo mercado. “En los Estados Unidos cada uno vende en su Estado. En cambio aquí, hay hacienda del sur de Córdoba y Santa Fe que viaja  a Liniers y después los compradores la llevan de vuelta para abastecer, por ejemplo, a Rosario que tiene un millón de habitantes. Es decir que ese ganado se transporta unos 800 km entre entrada y salida”, planteó. Por eso, prosiguió, “nos parecía importante que en Pergamino, a 100 km de esa gran cuidad y muy cerca de las rutas 7 y 8, que van a ser autopistas, y de la 9 que ya lo es, creáramos un mercado regional”.

 

Con respecto a la logística, el Gerente detalló que “a un matarife o carnicero, sobre todo cuando el Mercado de Rosario no está operando, le sirve mucho más comprar aquí que hacer 300 km hasta Liniers”. Más aún, “como veterinario, siempre digo que la hacienda que ofrecemos está muy cuidada, sin estrés, porque en general no se mueve más de 100 km ni para el comprador ni para el vendedor”, resaltó.

 

 

La dinámica

El Mercado de Pergamino funciona los miércoles cada 14 días en el predio de Arbeleche Ferias, ruta 188 km 87,5, que tiene 37 ha y una capacidad operativa de 6.000 cabezas. Hay 31 ha con pasturas, rollos y agua, y 6 ha de corrales que posibilitan un manejo respetuoso del bienestar animal. Además, cuenta con pasarelas aéreas techadas para revisar la hacienda que está en oferta.

 

“Con toda esta infraestructura, damos entrada un día antes. No suspendemos por lluvias, algo muy importante porque esos días hay ferias locales que no operan y el ingreso a Liniers es menor”, subrayó. Una vez ingresados, los lotes se fotografían y se publican en Agrositio y Colombo y Colombo, para que puedan ser apreciados por compradores a distancia.

 

El día del remate se hace una charla por la mañana con especialistas reconocidos a nivel nacional y por la tarde, cuando arriban los compradores de Liniers, comienza la subasta pública. “A las 14 hs, llegan las combis con supermercadistas de primera línea que no pudieron completar su compra diaria o prefieren hacerlo en Pergamino. Vienen de la mano del equipo de Colombo y Colombo, el mismo que estuvo en Liniers a las 7 de la mañana. Ahí, si lo que necesitan son gordos de 320 kg, les presentamos un lote de un feedlot conocido de la zona”, ejemplificó Carnevale. Entonces, el comprador ofrece igual valor que lo que se pagó ese día en Liniers y comienza la puja entre todos los operadores, incluso los que se suman por Internet. “Así, se termina de definir el precio, es un mecanismo transparente. Por eso se han difundido tanto nuestros remates, tenemos tribunas con 70 a 80 compradores permanentes”, destacó.

 

El Mercado de Pergamino también se convirtió en una oportunidad para los feedlots de la zona. “Hay muchos establecimientos que antes tenían que ir a la Cuenca del Salado o al Norte a comprar terneros, vaquillas preñadas o vacas de reposición; y ahora pueden hacerlo aquí, donde además tienen el maíz y hay importantes centros de consumo de carne incluso en la propia ciudad.  Así, el negocio se hace en un solo lugar y la mercadería se desplaza menos”, subrayó.

 

 

Crecer desde el interior

Desde marzo, llevan vendidas 12 mil cabezas, la mitad gordo y la otra mitad invernada y cría, todo británico. “Cada vez hay mayor concurrencia de operadores. Pasamos de tener 10 empleados a trabajar directa o indirectamente con más de 200 personas. Con el movimiento de hacienda, fletes y gente, hoy en día hasta hay empresas que nos quieren acompañar publicitando sus productos”, contó.

 

Carnevale piensa que la creación del Mercado de Pergamino es un ejemplo de cómo el país  puede generar desarrollo local. “Hay que combatir la pobreza con trabajo genuino, pero no siempre va a venir un inversor a poner una fábrica con 200/400 empleos. Por eso, si cada uno agranda un poquito su negocio, el interior puede despegar”, concluyó.

Por Liliana Rosenstein

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