12 de abril de 2010 15:39 PM
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Producción de miel, dulce pero picosa

Las colmenas "están en la montaña" dijo el ingeniero agrónomo David Pineda. ¡En la montaña!, nos imaginamos un paraje fresco y verde en esta caldera de la zona sur.

Después de media hora de recorrido desde Nacaome llegamos a un llano inhóspito, cerca del mar, donde a cien metros el aire parece hervir.

Pineda y su asistente se enfundaron en grueso overol blanco y tras colocarse una red sobre la cabeza caminaron hacia la fila de colmenas. Sin esperar mucho tiempo, lanzaron varias olas de humo sobre el enjambre. Molestas por la interrupción de su trabajo, las abejas agitaron sus alas y movieron amenazantes sus aguijones en señal de advertencia.

Su zumbido se intensificaba cuando otra cantidad de humo se esparció sobre ellas y terminó de aturdirlas. Estas abejas son mezcla de criollas con africanas, dijo Pineda, mientras Izaguirre abría una de las colmenas.

Como si trataran de formar un racimo de uvas, centenares de abejas se colocaron en los marcos que los técnicos les ponen para que elaboren las celdas donde depositan la miel.

La producción de miel en el país bajó en la última década debido a la falta de capacitación y tecnificación de los apicultores.

Con el propósito de impulsar nuevamente este rubro, la Escuela Agrícola Luis Landa, ubicada en Nacaome, Valle, actualmente impulsa un proyecto apícola con fines didácticos. Aprovechando el apoyo de la Secretaría de Educación montaron un apiario de 22 colmenas para enseñar a los estudiantes el manejo y cuidado de las abejas.

El proyecto está a cargo de los ingenieros del departamento de zootecnia. La miel que aquí se produce va al mercado de Nacaome y otra parte se gasta en el comedor estudiantil.

De acuerdo con Pineda, una colmena con una buena población produce de 20 a 25 botellas. La época fuerte de cosecha es al finalizar el invierno. En ese período los apicultores logran hasta tres cosechas. En algunas ocasiones obtienen una en verano.

"Pero cuando los apiarios se mueven donde hay floración entonces se realizan más cosechas en el año".

En época de verano, cuando no hay floración, "las alimentamos, hacemos una mezcla de azúcar para que ellas puedan mantenerse", afirmó.

El agrónomo explicó que cuando comienza la floración, calculan el nivel de población que tiene la colmena y en base a eso le colocan marcos con cera estampada, donde las abejas construyen las celdas y luego depositan la miel. En algunos casos las colmenas llegan a tener hasta 28 marcos, lo cual permite obtener un mayor rendimiento.

En el proceso de enseñanza los estudiantes además de aprender a lidiar con las abejas, conocen las enfermedades que las atacan, así como el control de las mismas.

Asimismo se preparan sobre la forma adecuada de extraer la miel, siguiendo el proceso y utilizando los aparatos adecuados. El uso de un extractores permite que la miel tenga más pureza y una mejor aceptación en el mercado.

Mucha miel que actualmente se vende en las calles de Honduras es sacada artesanalmente y al ser exprimida con la mano contiene mucho sedimento, lo cual le hace perder la calidad.

Pineda sostiene que en los últimos años ha aumentado la producción de miel; sin embargo, Honduras sigue siendo deficitaria, por lo tanto se ve en la necesidad de importar.

Según él, en los últimos años este rubro se ha venido recuperando gracias a que la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) está prestando más atención a los apicultores.

Eso significa que si a los productores hondureños se les capacita y se les dota del equipo necesario podrían recuperar el mercado. Una colmena cuesta aproximadamente 800 lempiras y los aparatos para extraer la miel andan por los 50 mil lempiras. El costo de este equipo hace difícil mejorar la calidad.

Honduras tiene alrededor de mil productores organizados en la Asociación Nacional de Apicultores, una cantidad pequeña en relación a El Salvador que, tiene más de nueve mil personas dedicadas a este quehacer, ocupando el primer lugar en producción a nivel centroamericano.

Honduras está a la zaga en la producción de miel

A pesar de que en los últimos dos años Honduras aumentó la producción de miel, sigue en la cola como productor a nivel de la región.

La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), que en los últimos años se ha dedicado a dar apoyo a los apicultores, informó que en el 2009 la producción se triplicó en relación con los años anteriores.

En el 2008 la producción de miel fue de 560,000 kilos, ante los 200,000 que se registraron en 2006.

La productividad de miel por colmena, a través del proyecto Cadena Apícola, ha pasado de 15 a 20 kilos.

Según la SAG, la producción de miel se ha incrementado en cantidad y calidad mediante la dotación de equipos y capacitación constante que reciben los productores. De acuerdo a los informes oficiales, en los últimos dos años se han distribuido 1,400 colmenas a productores apícolas en los departamentos de Choluteca, El Paraíso y Olancho, con una inversión de 2.8 millones de lempiras.

La SAG también ha contribuido a extender la recolección del producto a través de siete centros de extracción que operan en siete regiones del país, mientras que la cifra de colmenas ha aumentado de 21,000 a 23,000.

Toda la producción actual de miel se consume en el mercado nacional, pero se promueven actividades para que el país vuelva a ser exportador número uno de ese producto. La mayor producción de miel del país se concentra en los departamentos de Choluteca, Valle, El Paraíso, Olancho, Copán y Ocotepeque.

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