14 de octubre de 2016 17:43 PM
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Recomendaciones a la hora de cambiar de especie de pasto

Cuando un forraje se deteriora por sobrepastoreo o crecimiento de malezas, es hora de que el ganadero aplique una renovación de praderas, con la cual puede elegir un tipo distinto de planta. Conozca cómo debe hacer este procedimiento en su potrero
Cuando un forraje se deteriora por sobrepastoreo o crecimiento de malezas, es hora de que el ganadero aplique una renovación de praderas, con la cual puede elegir un tipo distinto de planta. Conozca cómo debe hacer este procedimiento en su potrero.
Álvaro Rincón Castillo, investigador PhD en la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, explicó las razones por las cuales el pasto debe ser reemplazado.
Cuando la pradera se ha degradado o cuando ha sido invadida por otras especies como malezas de hoja ancha o de hoja angosta, u otras gramas, sucede principalmente por mal manejo o por sobrepastoreo”, precisó.
A lo anterior se suma la presencia de plagas o enfermedades que deterioran la hoja o la baja nutrición mineral de los pastos. El daño también ocurre por la estacionalidad, cuando en época seca hay estrés hídrico, y en época lluviosa, encharcamiento.
Ante esta situación, el ganadero debe optar por una renovación de praderas, cambiando de especie de forraje para volver a hacer productiva el área de un determinado potrero.
“En este caso, hay que preparar nuevamente el suelo, haciendo una labranza en lo posible más profunda junto con un análisis del terreno para ver qué deficiencias tiene y poder aplicar los correctivos necesarios”, sostuvo Rincón.
El experto aconsejó prestar especial atención en la selección del pasto y procurar escoger el más adecuado en términos de contenido nutricional, adaptabilidad climática, condiciones del terreno y requerimientos en minerales, pues otra razón por la cual el pasto se daña es porque no se elige de forma correcta desde el principio.
Para seleccionar una especie, se debe tener en cuenta otro aspecto fundamental: el drenaje de los suelos, porque la mayoría no funciona en terrenos con problemas de desagüe.
Si el ganadero sabe que su predio se inunda o tiene algún problema de encharcamiento y siembra un pasto que no tolera ese ambiente, va a desaparecer”, indicó.
Por el contrario, Rincón insistió en no decantarse por “el pasto de moda”, aquel que las casas comerciales publicitan sin que haya estudios al respecto. El investigador aseveró que algunas empresas traen semillas de países como Brasil que aún no han sido evaluadas en Colombia y que no resultan exitosas, pues las condiciones del suelo son distintas para cada terreno.
Asimismo, antes de cambiar la especie se debe pensar en evitar el deterioro del potrero. Rincón criticó sobre todo la costumbre de muchos ganaderos que sobrepastorean y no dejan que su forraje tenga el descanso suficiente ni tampoco hacen un buen mantenimiento.
No basta con que el ganadero cambie de pasto, porque cuando hace renovación, puede que el forraje nazca bien y se conserve, pero resulta que al cabo de un año se acaba. Eso ocurre por no tener en cuenta el manejo de la pradera”, declaró.
Un empleo adecuado del pasto con rotación de potreros no solo se hace para evitar el pastoreo excesivo sino también la sobremaduración de la planta. Esta consiste en dejar que la hoja crezca más de lo debido, haciendo que pierda sus características nutricionales e incluso la palatabilidad, pues el ganado no lo consume.
Por lo tanto, Rincón recomendó que los descansos del potrero en un sistema de rotación se hagan cada 20 – 30 días y que no excedan los 40.
“Uno asegura la supervivencia de la pradera teniendo en cuenta cuál es el pasto que más se ajusta a la finca y haciendo un buen manejo de pastoreo con rotación de potreros, para que pueda rebrotar y haya mayor disponibilidad de biomasa”, aclaró.
Agromeat
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